¿Cómo ayudar al bebé a caminar?

¿Los padres no pueden ayudar a su hijo en el aprendizaje de la marcha? Sí pueden hacerlo, pero de una forma más indirecta. La ayuda mas importante consiste en crear un espacio amplio y libre de obstáculos, donde el bebé pueda moverse a sus anchas.

Lo mejor es que gatee descalzo, ya que los zapatos dificultan los movimientos y son un estorbo a la hora de querer ponerse de pie. No hay que temer que el pequeño se acatarre, ya que sus pies disponen de una sólida capa de grasa que los protege del frío. También hay que cuidar que la ropa no sea demasiado ancha o suelta. La niña que al gatear se enreda constantemente en su primoroso vestidito, pronto perderá las ganas de moverse.

Sobre un terreno así preparado, podemos estimular la habilidad motora de nuestro hijo mediante juegos, como rodar una pelota o poner un juguete un poco fuera de su alcance, animándolo a que lo agarre.

Otro estímulo excelente son todos los juegos de hamaca o vaivén. Todos los bebés gritan de alegría cuando los hacemos cabalgar sobre nuestras rodillas, los llevamos en avión sobre nuestros pies o los alzamos en brazos para bailar un movido pasodoble. Estos movimientos estimulan el sentido del equilibrio. Cuanto mejor desarrollada se encuentre esta capacidad, tanto más seguro y confiado se mantendrá el pequeño sobre sus pies.

En general, los padres no realizan estos juegos como un programa de estimulación, sino por amor y gusto. Y esta amorosa dedicación es en el fondo todo lo que necesita un niño para aprender a caminar.

El que un bebé quiera dar su primer paso a los once, los trece o los quince meses, depende de su naturaleza, de su ritmo de desarrollo e incluso de su carácter. Hay niños con mucho temperamento y otros más tranquilos. Y esto, como es natural, se refleja también en sus ganas de ponerse de pie y andar.

Escrito por | 7 de abril de 2011 con 0 comentarios.
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