¿Cómo se elige un chupete?

Es necesario controlar que posea tres elementos anatómicos destinados a cumplir una función muy especial. La bolsita oral. Debe ser hueca y de un látex suave que bajo los efectos de la succión se achate con facilidad y así brinde una especie de masaje.

Conviene que la parte superior que corresponde al paladar sea ancha. De ese modo, se evita que el arco superior, maxilar superior, se estreche, es decir, se preserva eficazmente la forma natural del paladar. Además, la parte inferior de la bolsita, que corresponde a la lengua, tiene que aparecer algo cóncava, para acoplar la lengua en una relación de descanso normal que asegure una forma sana de deglución y movimiento.

En cuanto al contorno que quedará en contacto en el paladar y los planos inferiores, debe facilitar una articulación normal para evitar y corregir defectos.

El canal plano también debe ser fácilmente achatable para favorecer una ejercitación que contribuya a desarrollar el buen tono de los labios. Es esencial que este canal sea ancho, para evitar que durante el chupeteo el bebé trague aire, motivo frecuente de cólicos intestinales. Si es lo bastante ancho, promoverá la respiración nasal, que es la más apropiada para el bebé.

El protector labial curvo no debe faltar, porque es indispensable para desarrollar el tono muscular y evitar la respiración por la boca.

Escrito por | 9 de junio de 2010 con 0 comentarios.
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