¿Por qué no quiere comer?

La alimentación de los chicos es una de las mayores preocupaciones de los padres. Los contratiempos y dificultades que ésta acarrea los pone muy ansiosos. En oportunidades los chicos aprenden a controlar esta situación en su propio beneficio. Los pequeños utilizan así la inapetencia y los caprichos en las comidas como medio de dominar y atraer la atención de sus padres. “El comer” debe convertirse en un hecho natural de satisfacción, en una necesidad y no darle una trascendencia mayor. Obligar a un niño a comer es un método que trae innumerables inconvenientes. La alimentación forzada no es sólo imponer sino también verbalizar amenazas, castigos o promesas promoviendo ansiedad y violencia. Esta ansiedad se traduce, finalmente en niños vomitadores, anoréxicos o bulímicos. Convirtiendo “el comer” en una situación normal y natural como beber o respirar, transformará las actitudes reactivas de los chicos en conductas sanas.

Es cierto que los chicos necesitan alimentación no sólo para cumplir con los desgastes energéticos cotidianos, sino, además, para su crecimiento y desarrollo. Sin embargo, existen padres que llevados por una imagen interna de “niño sano igual a niño robusto“, pretenden o exigen que sus hijos incorporen una cantidad de alimentos muchas veces excesiva. Ante esto, los chicos reaccionan con inapetencia, dolores abdominales, diarreas, berrinches, etcétera.

Escrito por | 27 de octubre de 2009 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta