Infección de oídos en niños
Si tu niño acaba con dolor de oídos unos días después de nadar en la playa, lago o piscina, es probable que tenga una infección en el canal auditivo u oído externo. Estas infecciones son diferentes a las del oído medio que los niños pueden padecer luego de un resfriado.
Esto se puede deber a lo siguiente: tener una gran cantidad de humedad en el oído puede afectar las defensas naturales de la piel contra bacterias y hongos, y estas pueden afianzarse y crecer.
Los niños que tienen la piel seca (a causa de eczema, por ejemplo), son especialmente susceptibles a sufrir este tipo de infección. Los síntomas incluyen dolor de oído, picor y sensación de que el oído está tapado.
Cómo tratar esta infección: el dolor se puede calmar con una dosis adecuada de ibuprofeno. Una toallita húmeda tibia sobre la zona afectada también puede ayudar. Si el dolor se vuelve insoportable, el niño desarrolla fiebre o presenta algún drenaje del oído, se debe llamar al médico. Es probable que se le receten antibióticos.
Cómo evitarlo: Seca los oídos de tu hijo a fondo después de que se ha tomado un baño. Pídele que incline la cabeza hacia un lado y luego al otro, para drenar toda el agua, y luego secar con toalla, nunca con un bastoncillo de algodón. Si se le mete agua en los oídos con mucha frecuencia, intenta con los tapones para los oídos.
Vía| parenting
Escrito por Black Label |
30 de Junio de 2008 con
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