Primer y segunda semana de embarazo

La primer y segunda semana de embarazo son muy emocionantes y desconcertantes para la mayoría de las mujeres.
En estas semanas, puede suceder que ni siquiera estés segura de que estás embarazada todavía. Muchas mujeres experimentan algunos síntomas, aunque algunas no los presentan en absoluto.
Cuando se produce la ovulación, el cuerpo produce cantidades variables de estrógeno y progesterona, cuando los ovarios liberan un óvulo. En el caso de un embarazo, el óvulo será fertilizado y viajará hasta las trompas de Falopio al útero, donde residirá durante las próximas 40 semanas. Aquí puedes calcular la fecha en la que debería nacer el bebé. Sin embargo esta fecha estimativa sólo se da en 1 de cada 20 mujeres.
Aquí puedes ver cuáles son los primeros síntomas que sentirás.
Es probable que experimentes una gran variedad de emociones durante el embarazo. Para muchos padres, comienza una etapa de muchas expectativas y ansiedad. Es perfectamente normal estar preocupados por los cambios que el nuevo bebé traerá a nuestras vidas. Si bien es muy difícil no sentir algo de estrés durante este tiempo, trata de tranquilizarte.
Los médicos suelen recomendar a las mujeres embarazadas dormir del lado izquierdo. Esto ayuda a promover un óptimo flujo de sangre hacia el útero, ayudando a alimentar y nutrir al bebé.
Durante las semanas 1 y 2 se producen una serie de cambios increíbles en el cuerpo. Los niveles de hormonas han cambiado de manera significativa para asegurar que el cuerpo de la mujer esté en óptimas condiciones para desarrollar una nueva vida dentro de él.
Durante las primeras semanas el núcleo del espermatozoide se une al óvulo, y determina el sexo del bebé. El esperma portador de un cromosoma Y da como resultado un niño, mientras que el que lleva un cromosoma X se traduce como una niña.
En este período, el huevo fertilizado, también conocido como cigoto, se divide en varias células y comienza excavando en el rico tejido de revestimiento del útero, para adherirse a él.
El precioso bebé no es más que una pelota de células que se transforma en este punto en un blastocisto. El blastocisto se compone de una masa celular que con el tiempo se transforma en el embrión, otra cavidad que se convierte en el saco amniótico, y un cuerpo celular exterior que se convertirá en la placenta. Es increíble la forma en que el bebé se desarrolla a partir de esa bola aparentemente primitiva de células.
Durante las primeras semanas es muy importante que ya adoptes hábitos de vida saludables. Nutrición adecuada y ejercicio, tratar de reducir al mínimo el estrés, son componentes que ayudan a promover un embarazo feliz y saludable.
Si todavía no lo has hecho, sería muy bueno que consumas ácido fólico, que se encuentra principalmente en las verduras verdes, o mediante un complemento vitamínico. Esto ayudará a reducir el riesgo de que el bebé desarrolle problemas del tubo neural como espina bífida. La mayoría de las vitaminas prenatales contienen una cantidad adecuada de ácido fólico.
También es importante interrumpir cualquier hábito nocivo que puede afectar al futuro bebé. Fumar y tomar alcohol son muy dañinos en el embarazo. Fumar durante el embarazo puede aumentar el riesgo de que el bebé sea pequeño para su edad gestacional. También interfiere con la capacidad del cuerpo de absorber el ácido fólico. Aumenta los riesgos de aborto involuntario, y el riesgo de placenta previa.
Escrito por Black Label |
30 de Junio de 2008 con
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