Palabras mágicas antes de dormir
Cuando tu hijo se despierta atemorizado, lo natural es ir a su cuarto y permanecer con él hasta que se serene y vuelva a dormirse. Si a pesar de tus esfuerzos por calmarlo, esto resulta imposible, puedes llevarlo a tu cama y dejarlo dormir allí con ustedes.
En general, más que la presencia física, lo que el niño necesita es la seguridad interna de sentirse querido, de que cuenta con nosotros, con nuestro amor y nuestro cálido apoyo. Ten presente que la base de muchos temores y malos sueños es la fantasía de verse abandonado, de sentirse rechazado. Por eso, no nos olvidemos de expresar nuestros sentimientos de afecto hacia él frecuentemente y con claridad. Es el mejor antídoto. Combate esos terrores nocturnos con humor, poesía y mucha imaginación. Verás cómo se esfuman.
Palabras mágicas:
Ene bene, nadie viene. Nada tengo que me apene. Todo ya en silencio está.
Sueños malos, malos sueños. Muecas tristes, duros ceños. No vengáis, sueños, acá.
Nada quiero de vosotros; si no estáis, vendrán los otros, los buenos sueños, quizá.
Vanos son vuestros acosos, sueños malos, mentirosos. Ene bene, ¡idos ya!
Escrito por Yolanda |
5 de Febrero de 2010 con
1 comentario.
Etiquetas: Niños, pesadillas, pesadillas niños, sueños, terror nocturno
Lee más artículos sobre Primeros años y Salud




Comentarios
[...] los 2 a los 6 años: En este período tienen dificultades para conciliar el sueño. Pero una vez que lo logran, pueden dormir profundamente hasta la mañana siguiente. Sueñan menos [...]
Deja una respuesta