abril del 2010

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Los primeros meses como mamá

A partir del segundo mes del bebé todo irá mejor. Reanudar las relaciones íntimas mejora notablemente el estado de la mamá reciente que, a partir del segundo mes, empieza a sentirse menos esclavizada. En general, la mejor manera de contrarrestar algún síntoma depresivo en esta etapa, es tomar conciencia de que muchas madres lo sufren y que es pasajero.

No es raro que una mamá, sobre todo si es primeriza,  se sienta predispuesta al llanto; de pronto puede sentirse muy sola, poseída por una tristeza parecida a las que nos embargaba el día de nuestra graduación o la que nos asalta cuando terminan las fiestas de fin de año o cuando suponemos, por ejemplo, que en nuestro cumpleaños vamos a aburrirnos sin remedio. Si esto sucede, tengamos en cuenta que el amor por un hijo no es un fenómeno que se verifica automáticamente. Necesita desarrollarse, como cualquier otra relación interpersonal. En la mayoría de las culturas se presupone que hay que sentir alegría cuando ha nacido un bebé; por lo tanto, aquellos que no la experimentan suelen sentirse culpables por la falta de euforia.

Lo cierto es que aun los sentimientos negativos son perfectamente normales. Si, por ejemplo, sentimos al principio que nos desagrada el contacto íntimo con el bebé (porque puede parecemos un extraño) y preferimos alimentarlo a biberón, no nos carguemos de culpas. Tenemos que otorgarnos el derecho de asumir ese desasosiego, esa ambivalencia respecto del niño que es similar a la que nos embargó tal vez cuando nos supimos embarazadas.

Siempre junto con los sentimientos de júbilo y deleite coexisten algunas dudas y nostalgias, porque algo se gana y otro tanto se pierde. Habrá momentos en que surjan problemas reales y en general es lógico que nos ronde una sensación de pérdida cuando hemos ganado algo tan importante, y también será comprensible que añoremos la libertad que disfrutábamos antes del bebé.

No es bueno programarnos desde el vamos para ser una de esas mamás que persiguen a su hijo con comidas demasiado ricas y abundantes, que obligan a cocinar de la mañana a la noche. Criamos hijos para el mundo y no para que se eternicen sobre nuestras faldas.

Escrito por | 30 de abril de 2010 | 1 comentario
Concepción y Padres.

Los juegos del bebé

Al principio los bebés no saben jugar. Son iniciados en el juego por sus madres. Los primeros juguetes: el propio cuerpo, el cuerpo de la madre. Entre ambos se establece una relación dinámica. Si esta relación es plena, feliz, el bebé se sentirá en las mejores condiciones para abrirse al mundo circundante. Lo hará poco a poco, con confianza, estimulado por la voz de la madre, movido por cierta curiosidad que figura, desde luego, entre nuestros resortes innatos.

PARA LA VISTA

Se considera conveniente suspender móviles llamativos dentro del campo visual del bebé y cambiarlos con frecuencia, para que no dejen de llamarle la atención. Sitúalos a menos de 25 cm de su carita, o no los verá. Cuando tu hijo haga los primeros intentos de apoderarse de ellos, puedes colaborar con él, poniendo a su alcance aquellos que, siendo atractivos, no representen ningún peligro.

LIBERTAD DE MOVIMIENTOS

Tu bebé necesita contar con ella, siempre que sea posible. La necesita para estudiarse las manos, y luego, alrededor del quinto mes, para estudiarse con ellas los pies.

PARA LA VISTA, LAS MANOS Y LOS OÍDOS

Conviene que tu hijo disponga de uno o de varios sonajeros. Estamos en presencia de un juguete que estimula el oído, la vista y las manos. El sonajero es una fuente de valiosísimas informaciones y se presta a muchos juegos. Aproxima el sonajero hasta ponerlo al alcance del bebé, aléjalo. Llegará el día (durante el quinto mes) en que, cuando se lo tiendas, tras haber aprendido a abrir la mano en función de su tamaño, calculando bastante bien las distancias, tu hijo se apoderará de él con mucha alegría.

A los ocho meses, tu hijo será capaz de alargar hacia ti su osito o su sonajero, si se lo pides. Ahora bien, hasta los nueve meses los niños no son capaces de soltar lo que han cogido. Esta nueva habilidad debe dar lugar a felices intercambios. Dale el osito, pídeselo, dale el sonajero, pídeselo. Un buen día se dedicará a tirar estas cosas, una y otra vez, y a esperar que se las devuelvas.

Escrito por | 30 de abril de 2010 | 1 comentario
Bebés y Juguetes, libros y juegos.

Consejos para madres agotadas

Es voz común que “es mejor prevenir que curar”. Ante varios de los síntomas enumerados  con anterioridad al respecto del estrés maternal,  tomemos conciencia de que se ha encendido en casa una luz roja.

Un  poco de falta de confianza en sí misa es normal en toda mamá, porque esas sensaciones de ligera incompetencia nacen del profundo amor por el hijo. Cuanto más se quiere a una persona, más posibilidades existen de que uno se sienta inadecuado. Pero es necesario impedir que la falta de fe en uno mismo trepe a dimensiones siderales. Y eso se logra siguiendo estos pasos.

Prepárese con tiempo. Durante el embarazo, analice a conciencia de qué modo va a cambiar su vida, sobre todo si es usted una mujer que recibe gratificaciones profesionales o de otras fuentes. Esto es especialmente importante en caso de que usted decida dejar de lado esas otras satisfacciones para volcar toda su creatividad y su impulso en la crianza de su hijo. Si ésta es su situación, convendrá que empiece a forjar respecto de él expectativas verdaderamente realistas, sin esperar que termine siendo un super bebé y  más tarde, un genio o un campeón.

Prepararse implica, además, que también el padre se involucre en las necesidades del bebé desde el primer momento de la gestación. Cuando el padre no da una mano, no brinda apoyo, no valora el esfuerzo de su mujer, la madre decae.

Reconozca sus propios límites. Toda madre debe tener expectativas realistas no sólo acerca de su bebé, sino también respecto de su propia capacidad de soportar. Hay niños más exigentes que otros, y madres con más capacidad de dar que otras. Esta no es una crítica hacia ninguno de los dos, es, simplemente, ponerle palabras a una realidad.

Algunas madres toleran más que otras la fatiga y otras se vuelven locas cuando el bebé no deja de gritar. Lo importante es ser sincera con una misma y no pretender evidenciar virtudes que no se poseen. Es desaconsejable, por ejemplo, cuando se tiene un bebé exigente, intentar traer al mundo al poco tiempo otro hermanito, dado que quien no pudo con uno, menos podrá con dos. En este caso, lo ideal sería interponer entre uno y otro hijo un tiempo prudencial, que permita que la madre se recupere.

Escrito por | 29 de abril de 2010 | 0 comentarios
Padres.

Cesárea y post operatorio

El postoperatorio inmediato

En el caso de una cesárea, el postoperatorio se presenta con moderada pérdida de sangre por los genitales y dolores en la zona intervenida. Es fundamental para una buena evolución de este proceso evitar hablar en exceso, puesto que la conversación provoca una gran distensión abdominal. Del mismo modo, se impone un ayuno de entre veinticuatro y treinta y seis horas. Esta abstención se prescribe como medida de prevención hasta que los intestinos recuperen su normal funcionamiento. Una vez que la paciente elimina gases, puede alimentarse con una dieta adecuada.

La deambulación

La parturienta puede intentar caminar a partir de las doce horas posteriores a la intervención, si bien es aconsejable efectuar previamente movimientos suaves de las piernas, para evitar estrías venosas en las mismas. En los primeros días se recomienda el uso de una faja abdominal. Sin embargo, pasados los siete días de la operación, es conveniente descartar su utilización porque impide la recuperación rápida de los músculos de la pared abdominal.

Es común que las puérperas perciban que su abdomen es prominente y consideren que con la faja conseguirían que el mismo desaparezca; lamentablemente, ocurre exactamente lo contrario: cuanto antes comience el músculo a trabajar, más rápido recobrará su tonicidad.

Escrito por | 29 de abril de 2010 | 2 comentarios
Embarazo y Parto.

Lactancia materna contra las alergias

Existen varios motivos, muchos más aún de los que se enunciarán aquí respecto de los procesos alérgicos. Alrededor del cuarto o sexto mes de vida hay una caída importante en los anticuerpos (IgG) del lactante, para volver a subir nuevamente, marcando algo así como el momento en el que se realiza el intercambio entre los anticuerpos transferidos por la madre y los fabricados por el propio niño. Si antes del cambio el lactante empieza a ingerir otra leche o alimentación combinada, lo que realmente estará ocurriendo es que ingresarán al organismo nuevos alérgenos; esto ocasiona además que se instale una nueva flora intestinal (que también actúa como nuevo alérgeno).

Ahora recordemos que el aparato digestivo del lactante está aún inmaduro y que, por lo tanto, permite el pasaje o absorción de muchas de estas proteínas con lo cual entran muchos alérgenos no sólo al aparato digestivo sino al organismo en general, instalándose luego en distintos lugares del cuerpo y desarrollándose en ellos las diferentes formas de reacciones alérgicas.

Esto significa que los antígenos o alérgenos se depositan en él o los lugares más sensibles del organismo. Así, si lo hacen en la mucosa nasal provocan rinitis, en la bronquial asma y en la piel urticaria, entre otros. Si el lactante se alimenta con leche materna se evita la entrada de nuevos alérgenos, pero además esta leche tiene otro anticuerpo (IgA) que regula la absorción de los alimentos y con ello el pasaje de los alérgenos al organismo.

Está además comprobado que los alimentos ingeridos durante los primeros meses de vida juegan un papel muy importante sobre el sistema inmune y sobre la maduración de las células involucradas en la respuesta de este sistema. Sistema inmune es aquel que fabrica los anticuerpos, los regula y defiende al organismo de todas las agresiones.

Escrito por | 28 de abril de 2010 | 1 comentario
Bebés y Padres.

Para combatir pesadillas

Es interesante, a modo de despedida, establecer pequeños hábitos o rituales para acostarse, que le den seguridad y le preparen para un sueño tranquilo. La ceremonia puede consistir en colocar muñecos y juguetes en el sitio que el niño elija. Ellos son muy puntillosos y cierta sensación de orden les da seguridad. También le puedes decir que el ose de peluche está cansado y quiere dormir. Arrópalo, cierra las cortinas y entreabre un poco la ventana para evitar un ambiente sofocante. Unas caricias, unas palabras tiernas, un besito de buenas noches son indispensables. Todo esto, en lo posible, hay que hacerlo sin prisas, concediendo a cada detalle su tiempo.

Algunos niños insisten en que se les cante siempre la misma canción o se les cuente siempre el mismo cuento a la hora de dormirse. Estas conductas repetitivas son normales y responden a esa misma necesidad de que todo esté en orden. Y por supuesto de que tú estés allí para contarle una historia o cantarle una canción de cuna.

Conviene evitar los cuentos terroríficos antes de dormir. Pero si se da el caso de que tu hijo muestra temor hacia seres o animales determinados, puede resultar eficaz contarle un cuento en que esos objetos de temor aparezcan ridiculizados. Por ejemplo, si teme a los fantasmas, le ayudará un cuento en el cual se pueda reír de ellos. Una historia con un protagonista con el que el propio niño se pueda identificar, que teme lo mismo que él, pero que es capaz de enfrentarse a ese temor, le dará una sensación de victoria. Estos cuentos despertarán el interés del niño y las ganas de imitarlo. Eso sí, el personaje tiene que tener miedo al principio para luego superarlo.

Escrito por | 28 de abril de 2010 | 2 comentarios
Niños y Primeros años.

Estrés maternal

Test para chequear el estrés maternal.

Muchos factores pueden colocar a una madre (o a un padre) al borde del abismo del agotamiento. Estos son los principales.

1- Una personalidad previa al embarazo tendiente a responder con depresión o estrés a los cambios importantes de la vida.

2- Sentimientos ambivalentes durante el embarazo, sobre todo si la llegada del bebé interfirió con otras metas programadas.

3- Éxito en una carrera u otro tema antes de concebir al niño.
4- Preparación prenatal deficiente y expectativas poco razonables respecto de cómo es un bebé.
5- Carencia de un modelo positivo en la propia madre de la mamá novel.
6- Un parto fatigoso o más penoso de lo imaginado.
7- Problemas de salud que separaron por algún tiempo, luego del alumbramiento, a la madre y al bebé.
8- Un bebé esperado con mucha ansiedad v necesidad.
9- Desarmonía de temperamentos. Por ejemplo, un bebé muy fastidioso y una madre poco tolerante.
10-Desajustes maritales y la esperanza de que la llegada del niño solucionaría todos los problemas.
11-El otro miembro de la pareja poco dispuesto a asumir su rol.
12-Una madre demasiado compulsiva.
13-Una madre comprometida con muchas otras actividades al mismo  tiempo.
14-Enfermedad en el bebé o alguno de sus padres.
15-Necesidad de cambiar de casa, de ciudad o de país.
16-Problemas financieros.
17-Una descarga contínua de consejos que chocan entre sí.
18-Un hio muy seguido de otro, lo ideal es que los separen dos años.
19-Discordia familiar, por ejemplo, problemas con los otros hijos de la familia.

Una madre al borde del colapso nervioso nunca es fruto de uno solo de estos factores. Aquella que se reconozca por lo menos en cuatro de ellos, debe ponerse en guardia.

Escrito por | 28 de abril de 2010 | 2 comentarios
Embarazo y Padres.

Otros síntomas de posible embarazo

Hay muchos síntomas que pueden indicar que estás embarazada o que pueden deberse a otra causa de la que no hay que preocuparse o que si debes atender. Los síntomas de embarazo difieren de una mujer a otra y de un embarazo a otro, como veíamos en el post anterior, los más comunes son el retraso o falta de ciclo menstrual, las nauseas matinales y la hinchazón de los senos, pero ni siguiera esos síntomas que parecen tan claros son una prueba contundente. Otros síntomas de posible embarazo pueden ser:

Sangrado de implantación
Unos ocho días después de la concepción el embrión se implanta en la pared uterina. Algunas mujeres experimentan un pequeño sangrado, así como algunos calambres.
Esto puede tener también otras explicaciones: la menstruación real, la menstruación alterada, cambios en la píldora anticonceptiva, la infección o la abrasión de las relaciones sexuales.

Fatiga / Cansancio

Sentirse cansado o fatigado demás es un síntoma del embarazo que también puede comenzar tan temprano como en la primer semana después de la concepción.
Otras explicaciones: estrés, agotamiento, depresión, enfermedades comunes como resfriado o gripe, o de otro tipo también pueden hacer que te sientas cansada o fatigada.


Dolores de espalda

Dolores en la zona baja de la espalda puede ser un síntoma que se presesnta al principio del embarazo, sin embargo, es común experimentar un dolor de espalda sordo a lo largo de todo el embarazo. Otras explicaciones: la menstruación inminente, el estrés, otros problemas de espalda.

Dolores de cabeza (Leer más…)

Escrito por | 28 de abril de 2010 | 3 comentarios
Concepción y Embarazo y General y Padres y Salud.

Síntomas de posible embarazo

Los síntomas del embarazo difieren de una mujer a otra y de un embarazo a otro, sin embargo uno de los síntomas del embarazo más significativo es el retraso o falta de ciclo menstrual hay otros que pueden hacerte dudar. Entender los síntomas del embarazo es importante porque cada síntoma puede estar relacionado con algo que no sea un embarazo exactamente. Algunas mujeres experimentan síntomas desde la primer semana de concepción. Para otras mujeres, los síntomas pueden aparecer en un par de semanas o puede no no tener ningún tipo de síntoma. A continuación se muestra una lista de algunos de los síntomas mas comunes que indican que puedes estar embarazada.

Retraso o falta de menstruación

Un retraso o falta de menstruación es el síntoma más común que lleva el embarazo de una mujer a hacerse la prueba de embarazo. Cuando quedas embarazada, el próximo período ya no aparece. Algunas mujeres igual tienen sangrado durante el embarazo, pero por lo general el sangrado será más corto o más ligero que un período normal.
También puede deberse a: aumento o
pérdida excesiva de peso, fatiga, problemas hormonales, tensión, estrés, si has dejado de tomar la píldora anticonceptiva, o durante el periodo de lactancia.

Hinchazón / sensibilidad en los senos

La inflamación o sensibilidad en los senos es un síntoma del embarazo que puede comenzar temprano como en la primer o segunda semana después de la concepción. Las mujeres pueden notar cambios en sus senos como sensiblilidad al tacto, dolor, o inflamación.
Otras explicaciones que también explicar estos síntomas: Desequilibrio hormonal, píldoras anticonceptivas, la menstruación inminente (SPM).

Náuseas

Este es un síntoma muy conocido del embarazo y aparece  entre la segunda a la octava semana después de la concepción. Algunas mujeres tienen la suerte de no sentir jamás las náuseas del embarazo, mientras que otras sienten náuseas durante la mayor parte de su embarazo.
Otras explicaciones: intoxicación alimentaria, estrés u otros trastornos estómacales también pueden provocar náuseas.

En el próximo post veremos otros síntomas de embarazo menos frecuentes, pero que también pueden presentarse.

Pero en realidad si crees que puedes estar embarazada, lo mejor es comprar una prueba de embarazo casera, como las de Clearblue, o puedes ir a un médico para que te tome una muestra de sangre para un test de embarazo y salir así rápidamente de la duda.

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Cómo saber si estoy embarazada

Síntomas de embarazo

El primer mes de embarazo

Vía / Babies online

Escrito por | 27 de abril de 2010 | 2 comentarios
Concepción y Embarazo y Salud.

Estreñimiento y hemorroides en el embarazo

Estreñimiento
El embarazo reduce la frecuencia de las contracciones del tracto intestinal.
Para minimizar el problema:
• Practique ejercicio físico.
• Coma verduras, frutas, productos lácteos, pan integral y ciruelas pasas.
• Beba grandes vasos de agua a lo largo del día, y a la mañana al levantarse.
• No tome laxantes sin autorización médica.
• Evite retrasar el momento de ir al baño en nombre de sus ocupaciones.
• Limite el esfuerzo en el momento de la expulsión.

Hemorroides

Producen comezón y sangran; pueden resultar bastante dolorosas. Las hemorroides son venas varicosas del recto. Se trata de venas estranguladas ubicadas en la abertura del mismo. Por lo general, obedecen a los esfuerzos impuestos por la constipación (estreñimiento). Se debe informar al médico sobre estas molestias, si bien pueden aliviarse con esta estrategia:

• Lubrique con vaselina líquida o cold-cream la zona anal antes de ir a dormir, y antes y después de cada deposición, pero nunca cuando haya huellas de sangre.

• Si lo anterior no resultara, acuéstese de espaldas, con las piernas elevadas y aplique en la misma zona un paño previamente sumergido en agua helada. Cambie el paño con frecuencia para que esté siempre frío. Es probable que así se reduzca la hemorroide.
• Recurra a la solución medicamentosa que le indique el medico.
• Confíe en que varias de las venas más preocupantes desaparecerán o se reducirán después del parto.

Escrito por | 27 de abril de 2010 | 2 comentarios
Embarazo y Salud.

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