26 de enero de 2011

Estás viendo los artículos de Crece Bebe correspondientes al día 26 de enero de 2011.

Las frustraciones del bebé

Las frustraciones forman parte de la vida, y más a corta edad. El niño se siente capaz de afrontar muchas acciones con éxito y, cuando le negamos la posibilidad de intentarlo, se siente mal. Y todavía no entiende por qué unas veces se lo permitimos y otras no.

Cuando veamos a nuestro hijo abatido después de un reto o algún contratiempo, hay que hacerlo hablar y ayudarlo a expresar cómo se siente, acariciarlo, decirle que lo queremos. Y tenemos que hacerlo con frecuencia. No existe mejor remedio para la tristeza infantil, ni mejor vacuna para prevenirla en el futuro.

Y también hay que procurar que sus frustraciones sean las menos posibles. Por ejemplo, puede ser que se le pase su manía con el teléfono si, cuando le da por no dejarlo en paz, llamamos a papá o a la abuela. Esto le hará comprender que ese aparato cumple una función determinada, en la que él también puede participar.

No podemos renunciar a poner límites a nuestro hijo cuando lo creamos oportuno, porque terminaría convirtiéndose en un pequeño tirano.

Escrito por | 26 de enero de 2011 | 0 comentarios
Sin categoría.

Jugar con autonomía

En torno a los cinco o seis meses, los niños pasan ya algunos ratos entretenidos con un juguete, siempre y cuando sepan que su mamá anda cerca, le hable e intervenga de vez en cuando en su juego. Poco a poco esos ratos se alargan, pero las condiciones no cambian: todavía necesita saber que su mamá está ahí y que correrá cuando él la necesite o, simplemente, se aburra. Si desde pequeño está acostumbrado a que un adulto (mamá o papá, la niñera…) participe siempre y en todo momento en sus juegos, es lógico que proteste si, de repente, se le niega ese compañero incondicional.

Los niños disfrutan mucho jugando con los adultos (si los conocen bien, claro), y más a esta edad. No les disputan sus juguetes, celebran cada logro suyo con entusiasmo. Todavía no saben jugar con otros niño; les complace estar en su compañía, pero cada uno está en lo suyo; se limitan a jugar al lado de.

El mejor juguete para un pequeño son sus padres, por supuesto, pero no sólo ellos. Lo primero es darle los juguetes adecuados para su edad (muñecos blanditos, piezas grandes de plástico o de madera para hacer torres, para encajar, vehículos para rodar, etc.); y lo segundo, ayudarlo para que empiece a tomarle el gusto a lo que está haciendo.

Cuando el pequeño se involucre con el asunto, podemos dejarlo solito e intervenir a distancia: “¡Qué torre más alta te salió:”: “¡Qué impulso que le diste al autito!”. Con paciencia y respetando esos breves momentos de autonomía, empezará progresivamente a mostrarse más independiente en sus juegos. Pero sólo un poco; al principio, es normal que esos ratos no duren más allá de unos veinte minutos.

Escrito por | 26 de enero de 2011 | 0 comentarios
Sin categoría.

Cuando el niño extraña a la madre

Allá donde vaya su mamá, encamina el pequeño sus pasos. Si va al baño, él también; si se dirige a su habitación, él tampoco se lo quiere perder. “Yo trabajo medio día y, durante las mañanas, se queda contento con su abuela, comenta una mamá.   En cuanto vuelvo no quiere saber nada de nadie, ni siquiera con su papá: me quiere con exclusividad. Si alguna tarde tengo que salir para resolver algún asunto y lo dejo con mi mamá, todavía es peor: llora muchísimo, aunque después se le pasa. ¿Es normal que esté tan mimado? Ya tiene 14 meses.”

No hay nada de extraño en que el niño no quiera despegarse de su mamá. Ese pegoteo que manifiesta es propio de su edad y puede ser también un modo de compensar las horas que no está con quien mantiene un vínculo más estrecho: su mamá. Al fin y al cabo, el hecho de que por la mañana se quede contento con su abuela demuestra que posee ya una cierta independencia.

Lo adecuado en estos casos es tratar de que el niño disfrute todo el tiempo posible de su mamá; que juegue con él, lo bañe, le lea un cuento antes de dormir. La calidad, no es un tópico, siempre cuenta más que la cantidad. Hasta que adquiera algo más de autonomía, hay que procurar que las ausencias maternas por la tarde sean pocas. Tampoco es tan grave que el pequeño llore cuando ella se va; más bien sería raro lo contrario. Si además se le pasa enseguida, no es para preocuparse demasiado.

Escrito por | 26 de enero de 2011 | 0 comentarios
Sin categoría.

Alfombra para jugar

Si bien la decoración infantil aún tiende al estilo más clásico cada vez es posible encontrar más y más ideas originales que renuevan la escena y plantean alternativas diferentes que están lejos de las tradiciones.

En los últimos días he encontrado algunas propuestas atractivas que ahondan en los colores, en los dibujos y en el diseño más puro. Una de ellas es esta alfombra que os traigo aquí, una idea sin dudas fuera de lo común pues además de cumplir con su función invita al juego.

La alfombra presenta un diseño muy cerrado, conformado por un conjunto de pequeños círculos alineados sin embargo lo novedoso no está en el dibujo sino en que estos círculos son como pequeñas piezas de puzzle pues pueden ser quitados de la carpeta para que los niños jueguen con ellos creando diversos dibujos y desarrollando la imaginación.

La carpeta Pastylki ha sido diseñada por Agneiszka Czop y Joann Rusin, quienes se han ocupado en pensar nuevos conceptos para la habitación de los niños.

Vía: Pinterest

Escrito por | 26 de enero de 2011 | 1 comentario
Sin categoría.

Como evitar que los niños digan groserías

A nadie le gustan las malas palabras y muchos menos si las groserías son pronunciadas por un niño. Aún así, quizá para ser gracioso, para llamar la atención o bien por simple curiosidad, los peques se atreven a desafiarnos con esas malas palabras, tan feas y desagradables.

¿Qué deben hacer los padres cuando escuchan a sus hijos decir groserías? Para comenzar, hay que evitar reírse aún cuando la grosería resulte graciosa pues esto generará satisfacción en el niño y repetirá la acción. En el caso de que el niño pronuncie la grosería sin noción de lo que está diciendo y tan sólo porque se trata de una palabra nueva, intenta que la reemplace por otra palabra nueva.

Enseña a tu niño a evitar las palabras malas evitando los enojos y con paciencia. Si a pesar de las explicaciones continúa mencionándolas, prueba quitándole privilegios, dejándolo solo para que piense durante un momento o impide que vea televisión.

Hay que estar atento a los programas que miran en televisión pues hay muchas palabras nuevas que las escuchan allí. Si repite una palabra que has dicho tú, entonces explícale que no debe decirla pues sus padres se han equivocado al pronunciarla.

Vía: Babycenter

Escrito por | 26 de enero de 2011 | 0 comentarios
Sin categoría.

Hogares ecológicos con niños

La conciencia ecológica comienza cuando los niños son muy pequeños. Los hábitos deben introducirse en forma natural para que los niños tomen el ejemplo de sus propios padres. Para tener una conducta ecológica y cuidar la salud de los peques en el hogar se pueden tener en cuenta algunas cuestiones:

Evitar los insecticidas y pesticidas pues estos son tóxicos y en ocasiones sus efectos están al alcance de los niños. Por otra parte, aumentan el riesgo de cáncer.

Evita los productos de limpieza con cloro y amoníaco para que el aire de tu hogar esté más limpio. Para una dieta saludable, recurre a los productos orgánicos que han sido producidos sin pesticidas. El pescado debe ser bajo en mercurio. Otro punto importante de la cocina se relaciona con el uso del microondas pues hay que evitar calentar la comida en el recipientes plásticos pues éstos tienen sustancias químicas que impregnan los alimentos.

Al momento de pintar la casa, elige pinturas sin plomo para así no aspirarlo.

Vía: Babycenter

Escrito por | 26 de enero de 2011 | 0 comentarios
Sin categoría.