junio del 2012

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Saber si al bebé le duele algo

A menudo, no es fácil reconocer si al bebé le duele algo. Algunos pediatras ingleses, después de observar a cientos de ellos, han enumerado cinco signos que pueden acompañar al llanto en caso de dolor.

Si el niño mantiene los párpados fuertemente cerrados; si se le forman arrugas por encima de las cejas o alrededor de los ojos; si aparecen pliegues profundos en torno a la boca y los labios y la lengua se convulsiona; si cierra los puños, presionando con fuerza los pulgares; si separa los deditos gordos de los pies… Son todos síntomas de sufrimiento.

Gritos en un tono desacostumbrado, sueño inquieto, reacciones extrañas, pupilas dilatadas, accesos de transpiración fuerte y pulso acelerado pueden ser también expresión de dolor. Pero solo el pediatra puede determinar con certeza cuál es la causa que lo provoca.

Para los padres es difícil, sobre todo los primeros meses, reconocer cuando su bebé siente algún dolor, aún no se diferencian completamente los sonidos y llantos que él hace. Esta situación puede ponerlos muy nerviosos a ambos, pero a quedarse tranquilo con un poco de atención pronto reconocerán cuando su bebé quiere decirles que algo le duele.

Escrito por | 30 de junio de 2012 | 0 comentarios
Bebés y Salud.

Cambiar el chupete

La vida promedio de un chupete (o tetina) depende del material con que esté hecho. Los de caucho (látex) se deterioran antes; el uso y los lavados los vuelven porosos y más vulnerables a las bacterias, y se recomienda cambiarlos cada cuatro semanas, ya que a veces no es suficiente con higienizarlos seguido.

La silicona es más resistente y duradera; pero, al ser menos flexible, se desgarra con más facilidad (su uso se desaconseja una vez iniciada la dentición). En cualquier caso, debemos revisar chupetes y tetinas a diario (antes de cada esterilización) y deséchalas si presentan alguna incisión o alteración para evitar que el niño pueda llegar a tragar un trocito. Para que la sustitución de un chupete vicio o extraviado no se convierta en drama, conviene tener siempre varios de ellos en uso, e ir intercambiándolos.

Es importante tener en cuenta que las nuevas normas indican que los chupetes y tetinas deben estar hechos sin utilizar Bisphenol A, es sencillo asegurarse de ello ya que en la información del producto se debe indicar libre de BPA.

Escrito por | 30 de junio de 2012 | 0 comentarios
Bebés y Ropa y accesorios.

Salir a comer con niños pequeños

Elegir cuidadosamente el local y almorzar temprano son las claves para disfrutar de una agradable comida familiar.

Cuando vamos a comer con niños fuera de casa, debemos buscar un restaurante adecuado: espacioso, no muy concurrido e informal. No hace falta ir a una hamburguesería o a un selfservice; puede ser un comedor de tipo familiar, donde haya más niños y, de ser posible, disponga de instalaciones específicas para ellos (un jardín, hamacas…). También es importante que atiendan rápido y preparen menúes caseros o infantiles, de manera que la comida no salga mucho de lo habitual.

Es recomendable reservar mesa (un poco apartada, cerca de los baños y con espacio suficiente para que el niño pueda subir y bajar de la silla sin molestar a otros comensales). Debemos procurar comer rápido, cuando no haya demasiada gente y el personal esté más paciente. La comida debe encargarse cuanto antes y se recomienda no prolongar la sobremesa. Para que el niño se sienta grande e independiente, podemos permitir que pida su menú al mozo (de entre dos o tres platos que nosotros le demos a elegir) y dejarlo comer solo (para mayor tranquilidad, conviene llevar sus cubiertos y su vaso irrompible).

Ese día no tenemos que ser muy rígidos con los modales, ni insistir en que pruebe cosas nuevas ni en que se coma todo ni obligarlo a quedarse quieto durante mucho tiempo (de a ratos, papá y mamá pueden turnarse para dar una vuelta con él). Por ahora, se aconseja limitar las salidas al almuerzo o la merienda, y no llevarlo a cenar: al caer la tarde, estará cansado e irritable.

Escrito por | 29 de junio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Juegos caseros para niños

En ocasiones se nos acaba la inventiva y ya no sabemos a que jugar con nuestros hijos. Hemos recordado los juegos de nuestra infancia y los hemos puesto en práctica, hemos compartido juguetes y juegos de mesa con los niños y hasta cocinamos galletas juntos. Pero no tenemos más ideas en mente.

Entonces hay que pensar en alternativas más creativas como usar cinta adhesiva para crear divertidos juegos en el piso de nuestro hogar. Basta con tener una cinta y unas tijeras para que comience la diversión.

Es posible jugar a la diana para así intentar meter la bola en el centro, jugar a la rayuela al salto en largo o simplemente jugar a hacer equilibrio caminando sobre una raya bien larga diseñada con cinta.

Otra opción es El guardián, en donde e niño se coloca dentro de un rectángulo con tres bolas y los demás deben robarlas sin ser atrapados.

Piensa en todo aquéllos que tienes en tu casa y despliega tu imaginación. Las respuestas están al alcance de tu mano. Sólo debes descubrirlas para que tus hijos se diviertan.

Vía y foto: Bebés y más

Escrito por | 29 de junio de 2012 | 0 comentarios
Juguetes, libros y juegos.

Recetas infantiles: puré de cordero

Si bien debes seguir ciertas instrucciones, es posible innovar en la cocina aún si se hablamos de comida para bebé. No es necesario elaborar sencillas papillas sino que también puedes demostrar tus dotes en la cocina con platos más arriesgados como es el caso de este puré para bebés de cordero, verduras y pasta.


Por supuesto que este tipo de platos hay que ir incorporándolos de a poco y a medida que nuestros niños amplíen la variedad de alimentos. Alrededor de los 9 meses de edad puedes darle este manjar que tu bebé disfrutará mucho.

Aquí te dejo la receta:

Ingredientes
• 2 zanahorias
• 1 puerro
• 1 trozo de calabaza
• 4 chuletas de cordero
• 2 puñaditos de pasta (estrellitas) de 100% sémola de trigo
• Aceite de oliva virgen extra.

Elaboración
Una vez que las verduras están lavadas y peladas se las troza y se las cocina en agua hasta que hiervan. Luego se dejan cocinando durante cinco minutos y se incorpora la pasta. A los diez minutos se añade la carne que ha sido desgrasada previamente.
Una vez que la comida esté bien cocida se retira la olla del fuego y se tritura. Por último se mezcla bien con aceite de oliva.
Vía y foto: Pequerecetas

Escrito por | 29 de junio de 2012 | 0 comentarios
Bebés y General.

Qué entiende el bebé de un año

Los niños de un año entienden muchas frases y órdenes. Y no sólo comprenden palabras, sino incluso frases. Son capaces de entender órdenes muy sencillas como “dale un beso a…”, “come un trozo de…”. Eso sí, a condición de que el contexto los ayude, es decir, siempre que estas expresiones se refieran a objetos y situaciones presentes. Es necesario, además, que el tono y los gestos de los padres los ayuden.

Aparte de las expresiones de una o dos palabras, muchos niños sueltan a veces unas conversaciones más largas, pero confusas e ininteligibles, que son un ensayo de estructuras más largas y un preludio de tiempos más locuaces. Aunque también hay otro tipo de niños más sobrios y concienzudos que no se entregan a estos alegres cotorreos y prefieren hablar poco, pero “con fundamento”.

Tanto unos como otros, los parlanchines y los reservados, todos han descubierto ya el lenguaje, ese maravilloso instrumento que les proporciona una magia nueva para ellos, la magia de hacer que cualquier cosa se haga presente con sólo nombrarla (y pensemos, si no, en ese pequeño que, estando solo en su cuna, repite ensimismado y con deleite: “mamá”).

Escrito por | 29 de junio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Evitar accidentes en la cuna

Algunas cunas llevan incorporado un mecanismo para elevar los barrotes de seguridad y bajar el colchón unos centímetros. Si todavía no lo hemos utilizado, ahora tenemos un buen motivo para hacerlo. Además de garantizar la seguridad del niño en otros aspectos, no correremos el riesgo de que se caiga al piso en un vuelco.

En caso de que el pequeño duerma ya en una camita propia, conviene acoplar unos parapetos laterales que sujeten el cuerpo del niño si se acerca demasiado al borde.

También cabe la posibilidad de que, entre vuelta y vuelta, se pegue algún que otro cabezazo contra las barras de la cuna. Para prevenirlo podemos colocar algunos protectores acolchados alrededor del mueble (chichoneras). Son blanditos y se anudan fácilmente mediante tiras.

Por su buen descanso, y el nuestro, lo mejor es que, aunque el niño gire muchas veces sobre el colchón, no llegue nunca a despertarse del todo. Lamentablemente, esta situación ideal no es la más frecuente. Algunos bebés que realizan esos microdespertares para cambiar de postura no son capaces de volverse a dormir solos de nuevo. Al contrario: se despabilan del todo y empiezan a llorar reclamando unos brazos que los acunen. Es una conducta habitual en muchos niños de esta edad, pero tiene remedio.

Escrito por | 28 de junio de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

Hacer trámites con niños pequeños

Si hay que ir con niños al Banco, al correo o al abogado, evitemos las horas pico y armémonos de paciencia. Si la gestión se prevé larga, no se debe planificar más de una hora, cuando acaban de abrir y hay poca gente. Si se trata de un trámite burocrático, es recomendable realizarlo en dos etapas: la primera, para informarse y recoger los formularios y la segunda, para entregar la documentación. Así tardaremos bastante menos y podremos completarlos en casa con tranquilidad.

Mientras esperamos en la cola debemos entretener al niño con juegos tranquilos como el “Veo, veo”, o bien facultarle papel y lápiz para que pueda imitarnos, o encargarle tareas sencillas (“devuélvele la lapicera a ese señor”). De vez en cuando, podemos pedir que alguien nos guarde el lugar para sentarnos con él un rato. Si hubiera mucha gente, es preferible irse y volver otro día.

Cuanco se trata de una entrevista personal (con el gerente del Banco, un abogado, etc.), lo ideal sería que otro adulto nos acompañara y se quedara con el pequeño. En caso contrario, resulta imprescindible concertar la cita de antemano, para que no nos hagan esperar y, antes de entrar, explicarle al pequeño lo que esperamos de él. Si el encuentro se alarga o el niño interrumpe constantemente la conversación, es mejor zanjarla y acordar otra cita.

Escrito por | 28 de junio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

El lenguaje repetido de los bebés

Al año las palabras todavía se aplican a muchas más cosas de las que en realidad significan, porque el mundo es muy amplio y las palabras para nombrarlo aún son muy pocas. “Bau bau” puede aplicarse no sólo al perro, sino a un caballo y hasta a una gallina, y también a diversas cosas de tacto suave: osito, zapatillas…

Son familiares las casi embarazosas situaciones que se producen cuando los pequeños de esta edad llaman “papá” a todo hombre que ven. Y a veces “papá” puede usarse incluso como exclamación de asombro. Un lector del blog fue testigo de una escena graciosísima visitando un museo de Ciencias Naturales. Cada vez que aparecía algún gran ciervo disecado, un niño pequeño que iba en brazos de su madre señalaba con su dedo al astado animal y exclamaba: “¡papá!”.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que ellos entienden muchas más palabras que las que saben decir. La comprensión va por delante de la expresión y, por eso, muchos niños “lo entienden todo” pero, en cambio, sólo dicen unas pocas palabras. Al cumplir dos años, algunos ya pueden comprender doscientas o trescientas, mientras que solamente pronuncian una tercera o cuarta parte. Además, hay pequeños que parecen más inclinados a la
observación y al registro que  al empleo inmediato de lo adquirido.

Escrito por | 27 de junio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

El sueño agitado de los niños

El sueño infantil se caracteriza por una enorme agitación. Los niños pueden realizar hasta siete y ocho movimientos por hora, sin que esto represente motivo de alarma.

Aunque a los mayores nos choca muchísimo (nosotros nos movemos menos), se considera perfectamente normal que muchos bebés lleguen a dar diez vueltas completas en la misma noche. Otra cosa sería que la actividad nocturna de Diego fuera tan incesante que le impidiera descansar bien. También habría que vigilarlo si apenas cambiara de postura; los extremos son siempre lo extraordinario. Pero antes de preocuparnos debemos considerar siempre que existen numerosas variaciones personales y que cada bebé tiene su propio estilo en la cuna.

Preocuparse en aumentar las distracciones diarias del niño no servirá de nada. Aunque pretendamos que se canse más mientras esté despierto, no conseguiremos que su sueño sea menos agitado. Es inútil hacerlo caminar o jugar durante más tiempo, ya que los constantes cambios de postura por la noche no dependen del ajetreo diurno.

Incluso puede ocurrir que esta actitud sea contraproducente. Cuanto más cansado está un bebé, más le cuesta dormirse. A los adultos nos sucede igual: si un día nos ha resultado especialmente agotador y estamos demasiado estresados, el sueño tarda un rato en aparecer.

A decir verdad, el único problema que generan estas rotaciones nocturnas es que los niños se destapan sin darse cuenta y pueden tomar frío. Como los padres también están dormidos, no lo descubren hasta el día siguiente. Y entonces ya es demasiado tarde para ponerle remedio. Para evitarlo, podemos poner al bebé un pijama abrigado y arroparlo con un acolchado liviano, en vez de usar una manta gruesa. Así, aunque se mueva mucho y la colcha termine hecha un bollito, el pequeño no se resfriará.

Escrito por | 27 de junio de 2012 | 0 comentarios
Bebés y Niños y Primeros años.

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