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¡Comenzó a gatear!

Una vez que el niño comenzó a gatear es normal que tire todo aquello que se le cruza en su camino.

El desorden generado por el bebé puede disgustar a los adultos pero para el pequeño explorador es el ambiente ideal. Una casa que se mantiene siempre rigurosamente ordenada no le puedo ofrecer un mucho atractivo a un niño inquieto.

Por eso dentro de lo razonable y seguro hay que permitirle al pequeño que ejercite los músculos y que satisfaga su curiosidad natural.

Dejarlo andar con libertad y aún desordenar un poco la casa es tan importante para su desarrollo intelectual como para su crecimiento físico. Y para vos, aceptar esa realidad contribuirá a tu tranquilidad mental.

Para ello debes tener ante todo la casa segura. Puedes permitir que tu bebé tire la ropa y los juguetes pero por supuesto que no las botellas de vidrio o cualquier elemento que pueda provocarle un accidente.

Antes de dejar libre al niño debes asegurarte de que la casa no ofrezca peligros para él ni hayan quedado a su alcance cosas con las cuales pueda causar un daño grave.

Otra alternativa es dejarlo desordenar y enseñarle lo que no debe hacer, por ejemplo tocar enchufes a los que se aconseja ponerle topes de seguridad.

Por otro lado es importante cuidar la seguridad de toda la familia. Si el niño derrama jugo, deses secar el piso inmediatamente ya que esos líquidos recién derramados pueden convertir un suelo sin alfombra en una pista de patinaje donde son inevitables las caídas.

Lo importante durante la etapa del gateo es brindarle a tu bebé una casa segura y estimulante para que desarrolle al máximo sus capacidades.

Escrito por | 28 de mayo de 2013 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Diferentes estilos de gatear

No tengamos apuro en que comience a caminar cuanto antes. Sobre todo es contraproducente sujetarlo por las manos para que se ponga de pie y dé unos pasitos, va que sus pies, tobillos, pelvis, columna vertebral… todavía no están preparados. Antes de ponerse en posición vertical, todo su cuerpo necesita un proceso de maduración que no conviene saltearse ni evitar.

En la primera etapa, el bebé se arrastra sobre su pancita usando sus brazos y piernas para desplazarse, pero sin levantar la colita..

Cuando consigue sostenerse sobre sus manos y rodillas, avanza el brazo derecho y la pierna del mismo lado, y viceversa.

Algunos niños se desplazan apoyados en la colita, generalmente hacia atrás. Si ésta es su forma habitual de trasladarse, debemos consultar con un especialista, ya que suele ser síntoma de algún tipo de patología.

Hay que corregirlos si saltan apoyados sobre sus piernas, elevando el resto del cuerpo, y aterrizan con los dos brazos. También si estiran o tuercen una pierna al gatear.

Para cambiar la dirección, el pequeño se apoyará sobre la cabeza o sobre la colita, haciendo el giro sobre su propio cuerpo.

Esta es la posición clásica de gateo. El niño alterna el brazo de un lado con la pierna del otro, y de esta forma consigue avanzar.

Cuando el bebé se encuentre preparado, intentará levantarse. Cada vez necesitará menos los brazos.

Escrito por | 16 de abril de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

Es bueno que el niño aprenda a gatear

Potencia su sentido de la orientación y empieza a coordinar sus respuestas motrices. Una vez conseguida la estabilidad gateando, no se tirará hacia abajo si se enfrenta con una escalera, ya que sabe trepar, bajar, sortear obstáculos… Buscará un piso estable, puntos de referencia y alternativas, como rodear la silla para conseguir su osito. Además, desde la posición de gateo, ensa-ya el reflejo de caída mejor que si permaneciera de pie.

Domina el ritmo y el control. Aprende a frenar cuando aparece un escollo en su camino o bien un artilugio que desea inspeccionar.

Su nivel tónico sufre una transformación. Los bebés nacen blanditos, pero poco a poco, y gateo tras gateo irán fortaleciendo su cuerpo.

Lo ayuda a desarrollar totalmente la rotación interna del fémur. El recién nacido tiene las piernas separadas, pero paulatinamente se van juntando y se acercan a la línea media del cuerpo, colocándose para la marcha. La pelvis y la colita también se fortalecen.

Si un niño gatea hasta el año (o hasta que empiece a caminar), mucho mejor. No lo forcemos a caminar antes de tiempo. Y olvidémonos del andador, ya que con este aparato el bebé no aprende a sujetar su cuerpo en forma natural.

Esta es una etapa muy importante para nuestro hijo, pero pasajera. En pocas semanas nos sorprenderá dando sus primeros pasitos.

Escrito por | 13 de abril de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

Beneficios de gatear

Para hacernos una idea de lo saludable que es este ejercicio, basta con saber que hay cursos para ancianos en los que se les enseña a gatear de forma correcta como método de relajación y para ayudarlos a corregir defectos posturales. A los bebés también los relaja, de hecho, es habitual verlos en posición de gateo, balanceándose. Pero para ellos no es ésta la única ventaja:

Cuando el bebé permanece sustentado en cuatro puntos de apoyo, no tiene que estar tan pendiente de conservar el equilibrio como si estuviera de pie. Como no tiene que preocuparse por evitar una caída, dispersa su interés en el entorno y se desplaza para alcanzar esa pelota que observa al otro lado de la habitación. Esta forma de trasladarse favorece la psicomotricidad fina.

En el piso se encuentra multitud de pequeñas cosas interesantísimas, como hilos o miguitas de pan, que toma con su índice y pulgar para observarlas de cerca (hay que insistirle en que no se las lleve a la boca).

Le facilita el de su esquema corporal: percibe cómo sus rodillas, las palmas de sus manos, su colita, sus pies… rozan el piso. Y siente las diferentes texturas en todo su cuerpo (la lana de la manta es suave; el piso del parqué, duro).

Escrito por | 8 de abril de 2012 | 0 comentarios
Bebés y Primeros meses.

Ayudar a gatear al bebé

¿Realmente es tan aconsejable que los niños gateen antes de dar los primeros pasos? Si bien es cierto que algunos empiezan a caminar sin haber gateado nunca, esto no es lo más conveniente, ya que esos bebés se han salteado un proceso previo fundamental para su desarrollo motor.

De los padres depende en gran parte el éxito de que su hijo aprenda a gatear. Lo más importante es dejarlo en el suelo. Aunque esto parece muy sencillo, en algunas ocasiones no lo es, ya sea porque el piso está frío o bien porque pensamos que lo estamos exponiendo a demasiados riesgos.

En estos casos la solución más apropiada es poner una alfombra o una manta amplia, lograr una temperatura agradable y alejar todos los objetos que obstaculicen su entrenamiento o que puedan resultar peligrosos (cubrir enchufes, esconder agujas, botones, objetos pequeños que pueda llevarse a la boca…). Y, sobre todo, hay que vigilarlo continuamente.

Escrito por | 21 de marzo de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

¿Cuándo debe gatear el bebé?

El período de gateo suele situarse entre los ocho y los diez, once o doce meses. Al principio, el niño se mantiene sobre su pancita y no se mueve, pero pronto comenzará a girar. Primero aprenderá a hacerlo hacia arriba y luego dará la vuelta hacia abajo.

Cuando ya controle los giros, comenzará a arrastrarse utilizando los brazos y las piernas, pero todavía sobre su barriga. Una vez que consiga desplazarse así, levantará la panza y se apoyará en sus brazos y rodillas (primero irá hacia atrás y después hacia delante), realizando un traslado homolateral, es decir, avanzará el brazo derecho y la pierna del mismo lado, y al revés. En la siguiente etapa, moverá la pierna derecha a la vez que el brazo izquierdo, y viceversa.

¿Cómo saber si su forma de gatear es la correcta? El bebé debe tener los brazos perpendiculares al piso y las piernas formando un ángulo de 90 grados. Si estira una pierna o la tuerce, o va dando saltitos, hay que corregirlo.

Escrito por | 19 de marzo de 2012 | 0 comentarios
Bebés.

Preparar la casa para gatear

Para que el bebé pueda recorrer la casa gateando sin riesgos, los padres deben acondicionarla adecuadamente, pensando en su seguridad más que en la estética. Hay algunas cosas que se pueden hacer para evitar accidentes y facilitar este interesante aprendizaje del pequeño.

La cocina es el lugar más peligroso. Alrededor del 40 por ciento de los accidentes de una casa se producen en las cocinas. Debemos tener cuidado con los mangos de las sartenes que dejemos en el fuego, los cuchillos, la batidora, la freidora y los demás electrodomésticos. Los productos de limpieza son muy peligrosos. Siempre deben estar guardados bajo llave para que el bebé no tenga acceso a ellos.

Es fundamental evitar las descargas eléctricas. Se deben taponar todos los enchufes. A los niños les llaman mucho la atención esos agujeritos tan pequeños en los que meten los dedos sin pensarlo dos veces.

Conviene retirar todos los adornos que pudieran caer encima del pequeño. Jarras, ceniceros, veladores y cualquier elemento al que le sea posible acceder deben eliminarse de su área de movimientos. Los objetos de cristal son especialmente peligrosos porque existe el riesgo adicional de que se hagan pedazos y el niño se corte. Además, hay que levantar todos los cables del piso, como el de las lámparas de mesa o el de la plancha, porque, si tira del cordón o tropieza, el aparato le caerá en la cabeza.

Atención especial a botones y colillas que el bebé pueda encontrar por casualidad en el piso y atragantarse con ellos. Las tijeras y agujas no se dejarán abandonadas sobre los muebles o en lugares accesibles. Es aconsejable también forrar los bordes puntiagudos de los estantes y retirar las mesas de cristal.

Se deben suprimir de su alcance los objetos delicados. Los controles remotos y los aparatos electrónicos pueden descomponerse si se caen desde cierta altura. Conviene apartarlos para que no nos quedemos sin ellos.

Escrito por | 18 de marzo de 2011 | 0 comentarios
Bebés y Primeros meses.

¿Cómo comienza a gatear el bebé?

Los bebés comienzan a gatear entre los 7 y los 10 meses de edad. Esta etapa es la continuación de aquélla que arranca cuando, aproximadamente a los seis meses, se sientan solos. Luego de permanecer sentados durante un lapso de tiempo que crece con el correr de los días, es probable que inicie el camino hacia el gateo.

Esto ocurrirá cuando ya se siente sin estar apoyando en nada y cuando pueda mantener la cabeza erguida. También deben tener la suficiente fuerza tanto los músculos de la espalda como los brazos y las piernas para que el bebé no caiga al suelo al impulsarse con las manos y las rodillas.

En forma natural, el bebé pasará de estar sentado a apoyarse sobre el suelo en cuatro patas, para luego balancearse siempre y cuando tenga los brazos y piernas bien firmes y derechos así como el torso paralelo al suelo.

Un poco más tarde, hacia los 9 o 10 meses, llegará el momento de que comience a trasladarse. Esto se producirá cuando descubra que puede impulsarse con las rodillas. En algunos casos, el paso siguiente es el “gateo cruzado”, que se produce cuando, para avanzar, el bebé mueve un brazo y la pierna opuesta.

El gateo permite que el bebé fortalezca los músculos para luego estar listo para caminar.

Vía: Babycenter

Escrito por | 16 de septiembre de 2010 | 0 comentarios
Primeros meses.

La edad para gatear

Entre los 6 y los 12 meses gatear es importante para el bebé porque representa su primer logro en el camino a la independencia.

Cuando un pequeño  mira con avidez un sonajero que se encuentra a poca distancia y que le resulta sumamente llamativo, parece preguntarse: “¿Podré llegar hasta él?”. Por supuesto que sí. Sólo hace falta estirarse un poquito o quizá reptar hasta allí. Además, a él no le importará soportar algún que otro coscorrón en el intento. Y, si no lo consigue hoy, seguro que mañana lo volverá a intentar. En cualquier caso, se trata de una batalla ganada, porque aprender a gatear y a desplazarse es una etapa común a los niños.

Pero, ¿es cierto que todos los pequeños deben atravesar esta fase de gateo? No. Existen bebés que se saltean esta etapa. El gateo es conveniente para el niño, pero no es imprescindible para aprender a caminar. De hecho, algunos niños se arrastran o reptan por el piso en vez de gatear, y ambas conductas son perfectamente normales. Cada persona es un mundo y cada bebé evoluciona a su manera y a su ritmo.

Pero, ¿cuál es el motor que incita a un bebé a moverse él solo por el piso? Por supuesto, la curiosidad, las ganas de agarrar todo y de inspeccionar el entorno que lo rodea. Para él, descubrir el mundo por su cuenta es una verdadera diversión y una fuente importantísima de conocimientos.

Escrito por | 29 de junio de 2010 | 2 comentarios
Bebés y Primeros meses.

Cuando empieza a gatear

La presencia de la madre cuando el niño comienza a gatear o caminar es sumamente importante: ella acompañará al niño en su investigación, poniéndoles nombres a los objetos y si el niño toca algo o se lo lleva a la boca le explicará qué es y para qué sirve, con la finalidad de ampliar su vocabulario. Cuando la madre no pueda asistir al niño con su presencia y su palabra, y si no hay otra persona que la ayude a cuidar del niño mientras ella se dedica a otra tarea, puede adoptar distintos recursos.

• Puede colocar al niño en una habitación separada, con una barrerita. En esa habitación no debe haber objetos peligrosos, bordes filosos ni punzantes, para evitar accidentes. Allí colocará cajas, juguetes y todas las cosas por las que el niño muestre interés, siempre que pueda tocarlas y llevárselas a la boca sin correr riesgo. Es conveniente que la madre lo estimule en el juego y una vez que el niño esté entusiasmado, lo deje solo. Debe cuidar especialmente que el niño no pueda trepar por la barrerita, porque podría caerse.

• Puede optar por el uso del corralito, donde también podrán colocarse los juguetes. No es aconsejable que el niño permanezca durante mucho tiempo en el corralito ni en la habitación separada.

Escrito por | 7 de abril de 2010 | 2 comentarios
Bebés y Primeros meses.

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