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Una vez que el cuerpo está preparado, es casi espontáneo. Para avanzar, el bebé tiene que coordinar los movimientos de la mano y los de la rodilla, tarea que al principio puede resultarle difícil. Pero, ¿qué pasa si no gatea?

Por lo general, el gateo en el bebé surge porque los músculos dentro de los 8 y 11 meses toman mayor tonicidad y tienen más fuerza que antes, a la vez que los nervios se desarrollan y conducen las órdenes del cerebro a los brazos y piernas, mejora el campo visual y la noción de distancia aumenta. En conjunto, predispone a que el niño se largue a gatear, pero eso no significa que lo haga. Algunos no lo hacen nunca, y eso también es normal.
Hay que destacar que no es una pauta madurativa obligatoria, de manera que no es preocupante si no lo hace. No significa que luego tenga problemas para caminar.
Lo importante es que el bebé busque movilizarse de algún modo, como reptando o girando el cuerpo al estar sentado, ya que el interés y la curiosidad por investigar el ámbito donde vive es un indicador del grado de maduración neurológica del niño.
Vía: Mi bebé
Escrito por MJA |
20 de diciembre de 2012 |
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Bebés y Primeros meses.

El mundo los apasiona.
A los ocho meses, los bebés se dedican con gran interés a observar el mundo que los rodea y los objetos que lo componen. Les encanta agarrar cosas pequeñas, tirarlas y ver qué pasa cuando caen al suelo.
Se angustia cuando la madre desaparece de su vista y lo demuestra para que se sepa sin dudas! Llorará y la buscará con la mirada por todos lados.
Extraña: Su aparato psíquico aún no está maduro como para saber que su madre no desaparece, sino que se ausenta sólo por un instante. Esto lo angustia y llora para que vuelva. El juego de las escondidas será una gran ayuda para comprender estas ausencias.
Repta y gatea: Puede arrastrarse sobre la pancita cuando quiere alcanzar algo que le interesa. Algunos ya son capaces de gatear. Es importante que los padres fomenten el gateo, ya que es muy importante para el conocimiento del propio cuerpo y el desarrollo de su columna vertebral. Además, así se evitan problemas posturales posteriores, cuando el pequeño empiece a caminar.
Escrito por Yolanda |
28 de mayo de 2012 |
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Bebés.

No tengamos apuro en que comience a caminar cuanto antes. Sobre todo es contraproducente sujetarlo por las manos para que se ponga de pie y dé unos pasitos, va que sus pies, tobillos, pelvis, columna vertebral… todavía no están preparados. Antes de ponerse en posición vertical, todo su cuerpo necesita un proceso de maduración que no conviene saltearse ni evitar.
En la primera etapa, el bebé se arrastra sobre su pancita usando sus brazos y piernas para desplazarse, pero sin levantar la colita..
Cuando consigue sostenerse sobre sus manos y rodillas, avanza el brazo derecho y la pierna del mismo lado, y viceversa.
Algunos niños se desplazan apoyados en la colita, generalmente hacia atrás. Si ésta es su forma habitual de trasladarse, debemos consultar con un especialista, ya que suele ser síntoma de algún tipo de patología.
Hay que corregirlos si saltan apoyados sobre sus piernas, elevando el resto del cuerpo, y aterrizan con los dos brazos. También si estiran o tuercen una pierna al gatear.
Para cambiar la dirección, el pequeño se apoyará sobre la cabeza o sobre la colita, haciendo el giro sobre su propio cuerpo.
Esta es la posición clásica de gateo. El niño alterna el brazo de un lado con la pierna del otro, y de esta forma consigue avanzar.
Cuando el bebé se encuentre preparado, intentará levantarse. Cada vez necesitará menos los brazos.
Escrito por Yolanda |
16 de abril de 2012 |
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Bebés.

Potencia su sentido de la orientación y empieza a coordinar sus respuestas motrices. Una vez conseguida la estabilidad gateando, no se tirará hacia abajo si se enfrenta con una escalera, ya que sabe trepar, bajar, sortear obstáculos… Buscará un piso estable, puntos de referencia y alternativas, como rodear la silla para conseguir su osito. Además, desde la posición de gateo, ensa-ya el reflejo de caída mejor que si permaneciera de pie.
Domina el ritmo y el control. Aprende a frenar cuando aparece un escollo en su camino o bien un artilugio que desea inspeccionar.
Su nivel tónico sufre una transformación. Los bebés nacen blanditos, pero poco a poco, y gateo tras gateo irán fortaleciendo su cuerpo.
Lo ayuda a desarrollar totalmente la rotación interna del fémur. El recién nacido tiene las piernas separadas, pero paulatinamente se van juntando y se acercan a la línea media del cuerpo, colocándose para la marcha. La pelvis y la colita también se fortalecen.
Si un niño gatea hasta el año (o hasta que empiece a caminar), mucho mejor. No lo forcemos a caminar antes de tiempo. Y olvidémonos del andador, ya que con este aparato el bebé no aprende a sujetar su cuerpo en forma natural.
Esta es una etapa muy importante para nuestro hijo, pero pasajera. En pocas semanas nos sorprenderá dando sus primeros pasitos.
Escrito por Yolanda |
13 de abril de 2012 |
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Bebés.

Alrededor de los 7 meses los bebés comienzan a reptar, con esta se inicia una carrera hacia el caminar, luego vendrá la etapa del gateo, para la cual se pueden adquirir complementos y accesorios que la hagan más sencilla, como por ejemplo pantalones con almohadillas o por ejemplo de lo que hablaremos hoy el calzado infantil Chicco Gatea, diseñado para esta etapa en particular.
La línea nueva de Chicco de zapatos para bebés se ha diseñado pensando en las necesidades de los más pequeños teniendo en cuenta el desarrollo fisiológico del pequeño así como sus capacidades motoras. Esta será una etapa en la que se precisarán zapatos super cómodos, flexibles y que permitan moverse con total libertad, además de ser muy livianos para que no se vuelvan un estorbo al usarlos.
Su diseño es moderno y se fabrican con materia prima de la mejor calidad garantizándose el apoyo adecuado de los pies del pequeño evitandose malas posiciones en un futuro. Las suelas son grandes y bien flexibles contando con cortes específicos en las zonas donde se articularán con el gateo. Se cierran con velcro, el sistema más cómodo y sencillo.
Para conocer los tres modelos que propone Chicco Gatea visita la web oficial.
Escrito por Yolanda |
8 de abril de 2012 |
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Bebés y Ropa y accesorios.

Para hacernos una idea de lo saludable que es este ejercicio, basta con saber que hay cursos para ancianos en los que se les enseña a gatear de forma correcta como método de relajación y para ayudarlos a corregir defectos posturales. A los bebés también los relaja, de hecho, es habitual verlos en posición de gateo, balanceándose. Pero para ellos no es ésta la única ventaja:
Cuando el bebé permanece sustentado en cuatro puntos de apoyo, no tiene que estar tan pendiente de conservar el equilibrio como si estuviera de pie. Como no tiene que preocuparse por evitar una caída, dispersa su interés en el entorno y se desplaza para alcanzar esa pelota que observa al otro lado de la habitación. Esta forma de trasladarse favorece la psicomotricidad fina.
En el piso se encuentra multitud de pequeñas cosas interesantísimas, como hilos o miguitas de pan, que toma con su índice y pulgar para observarlas de cerca (hay que insistirle en que no se las lleve a la boca).
Le facilita el de su esquema corporal: percibe cómo sus rodillas, las palmas de sus manos, su colita, sus pies… rozan el piso. Y siente las diferentes texturas en todo su cuerpo (la lana de la manta es suave; el piso del parqué, duro).
Escrito por Yolanda |
8 de abril de 2012 |
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Bebés y Primeros meses.

¿Realmente es tan aconsejable que los niños gateen antes de dar los primeros pasos? Si bien es cierto que algunos empiezan a caminar sin haber gateado nunca, esto no es lo más conveniente, ya que esos bebés se han salteado un proceso previo fundamental para su desarrollo motor.
De los padres depende en gran parte el éxito de que su hijo aprenda a gatear. Lo más importante es dejarlo en el suelo. Aunque esto parece muy sencillo, en algunas ocasiones no lo es, ya sea porque el piso está frío o bien porque pensamos que lo estamos exponiendo a demasiados riesgos.
En estos casos la solución más apropiada es poner una alfombra o una manta amplia, lograr una temperatura agradable y alejar todos los objetos que obstaculicen su entrenamiento o que puedan resultar peligrosos (cubrir enchufes, esconder agujas, botones, objetos pequeños que pueda llevarse a la boca…). Y, sobre todo, hay que vigilarlo continuamente.
Escrito por Yolanda |
21 de marzo de 2012 |
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Bebés.

El período de gateo suele situarse entre los ocho y los diez, once o doce meses. Al principio, el niño se mantiene sobre su pancita y no se mueve, pero pronto comenzará a girar. Primero aprenderá a hacerlo hacia arriba y luego dará la vuelta hacia abajo.
Cuando ya controle los giros, comenzará a arrastrarse utilizando los brazos y las piernas, pero todavía sobre su barriga. Una vez que consiga desplazarse así, levantará la panza y se apoyará en sus brazos y rodillas (primero irá hacia atrás y después hacia delante), realizando un traslado homolateral, es decir, avanzará el brazo derecho y la pierna del mismo lado, y al revés. En la siguiente etapa, moverá la pierna derecha a la vez que el brazo izquierdo, y viceversa.
¿Cómo saber si su forma de gatear es la correcta? El bebé debe tener los brazos perpendiculares al piso y las piernas formando un ángulo de 90 grados. Si estira una pierna o la tuerce, o va dando saltitos, hay que corregirlo.
Escrito por Yolanda |
19 de marzo de 2012 |
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Bebés.

El método Montessori es una alternativa educativa vigente desde 1907 en muchos paises del mundo. Nació de la mano de la italiana María Montessori a partir de sus estudios del aula y de su entorno.
Su teoría parte de los detalles, los materiales utilizados y la organización de la clase. Montessori fue la primera en adaptar el mobiliario de la escuela a las dimensiones del niño pues creía que los detalles son muy importantes en el desarrollo. El placer y el aprendizaje deben ir de la mano pensaba y así es como el entorno del aula ocupa un lugar privilegiado. La disposición, la presencia de flores naturales, el uso de materiales atractivos y demás hacen al aprendizaje.
Lejos de las técnicas rígidas, el método Montessori parte de la idea que los niños son esponjas que lo absorben todo y que aprenden a leer, escribir o contar de la misma forma que aprenden a gatear o caminar, es decir espontáneamente.
Su metodología se apoya en el respeto hacia el niño y su capacidad de aprender. El objetivo es el de ayudar a los niños a alcanzar su potencial como ser humano, desarrollando ese potencial en un ambiente preparado y a través de la observación científica de un profesor. Estas observaciones están relacionadas con las capacidades de los niños para absorber conocimientos.
Más allá del método aplicado, Montessori innovó al interiorizarse en la capacidad del educador de amar y respetar al niño, acompañándolo durante su aprendizaje.
Escrito por MJA |
29 de febrero de 2012 |
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Niños.

En el desarrollo de la inteligencia influye también, de manera definitiva, la estimulación y la alimentación que haya recibido el niño. Las personas nacemos con un potencial genético que puede ser mejorado hasta un 30 por ciento con programas continuados de psicoestimulación precoz. Aunque los factores genéticos afectan a nuestras capacidades psicomotrices y a la inteligencia, la influencia del círculo familiar y los estímulos externos son muy importantes en este sentido. Por eso, cuando un niño desarrolla el lenguaje antes que otro, podemos considerar que está siendo estimulado de forma más eficaz por sus padres o el entorno.
Saber hablarle al bebé es fundamental. Debemos dirigirnos a él con tranquilidad, serenidad y confianza. Con risas y utilizando palabras afectuosas y amables. Siempre que el niño realice un esfuerzo personal (gatear, dar los primeros pasos, pronunciar correctamente una palabra), será conveniente emplear expresiones de aliento como qué bien lo haces, etcétera. Cuando no lo consiga, debemos tener una actitud tolerante y no olvidar que es sólo un bebé.
Y, por supuesto, jamás caer en la descalificación. Tampoco es recomendable utilizar el no por sistema, reprender en forma permanente o contradecirse con las normas de comportamiento. Si hay que establecer una prohibición, conviene que todos los miembros de la familia se pongan de acuerdo. El padre y la madre deben prohibir y permitir las mismas cosas al niño.
Escrito por Yolanda |
26 de diciembre de 2011 |
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Bebés y Primeros meses.