Actividades para los niños en verano

Ningún experto pondría hoy en duda que el juego es una de las principales fuentes de aprendizaje, enriqueciendo al pequeño en todas sus facetas; por un lado, lo ayuda a estabilizar sus energías, a equilibrar sus emociones, a liberar sus tensiones y también le sirve para avanzar en el conocimiento de la realidad y en su progreso mental.

La escuela enseña multitud de cosas, pero también la vida real: fuera del colegio se puede aprender mucho y, con un poco de orientación de nuestra parte, podrán pasar unas vacaciones no sólo divertidas (que es como deben ser), sino también enriquecedoras.

En esta línea proponemos una serie de actividades lúdicas, muy apropiadas para el verano, que les permitirán avanzar en su desarrollo:

Juegos de movimiento. La actividad física con pelotas, raquetas, bicicletas… los ayuda a perfeccionar su psicomotricidad, su coordinación corporal y el control del impulso. Generalmente, estos juegos se hacen en común, con lo que refuerzan el trabajo en equipo y la cooperación, así salen del egocentrismo típico infantil, socializándose de una forma placentera.

Crucigramas y pasatiempos. Para momentos más tranquilos y para realizar en forma individual. Con las sopas de letras, los jeroglíficos, etc. potenciarán, sin darse cuenta, su capacidad de atención, concentración y memoria, a la vez que amplían su vocabulario.

Paseos al aire libre. Podemos irles inculcando una actitud activa en el conocimiento del medio, animándolos a que descubran su entorno inmediato. En este sentido, en vez de pasear sin más, procuremos que vayan conociendo las características del paisaje; el nombre de los árboles, el tipo de vida de los insectos, aves, peces, etc. que vayamos encontrando; dónde desemboca y dónde nace el río que bordeamos…

Escrito por | 18 de mayo de 2011 con 0 comentarios.
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