Antes del embarazo

El embarazo es la culminación de un largo proceso que comienza alrededor de sesenta días antes, cuando el folículo ovárico que contiene el óvulo que será fertilizado inicia su desarrollo. Veamos estos fenómenos de manera cronológica.

Día 1 – De miles de folículos, varios inician un lento proceso de desarrollo en ambos ovarios simultáneamente.

Día 45 – Durante una menstruación, algunos pocos que han podido superar un fenómeno denominado “atresia” (auto-destrucción) se preparan para la carrera final de la que, en condiciones habituales, uno solo resultará ganador.

Día 50 – Al quinto día de la menstruación (5° día del ciclo), uno de esos folículos, ubicado al azar en cualquiera de los dos ovarios, y que ha superado un diámetro de 10 mm, se convierte en “dominante”. Produce grandes cantidades de una sustancia denominada “inhibina” que impide a los siguientes folículos seguir desarrollándose. Estos se achican (atresian) y poco después casi desaparecen.

Día 60 – Aproximadamente el día 14 ó 15 del ciclo, ciertos mecanismos hormonales determinan que el folículo maduro ( de 20 mm de diámetro) “estalle” y se libere el óvulo maduro contenido en su interior.  Este es inmediatamente “captado” por la trompa del mismo lado, que actúa como una suerte de “aspirador”.

Días 60 y 61 – Durante 48 horas el óvulo “flota” en el interior de la trompa de Falopio.  Si hubo una relación sexual fecundante, los espermatozoides ascenderán hacia las trompas, gracias al movimiento de sus colas y a una suerte de vacío que se produce en el interior del útero.

Allí, ayudados en su movimiento por las “cilias” ( especie de “patitas” que oscilan como ondas dentro de la cavidad de las trompas), alcanzarán al óvulo que los estará esperando en la porción más dilatada de las mismas, la ampolla.  Si todo funciona bien, pronto uno de los millones de espermatozoides depositados en el fondo vaginal durante el coito, penetrará en el interior del óvulo produciéndose el proceso de fertilización, es decir, el comienzo de una nueva vida.

Día 65 –  El embrión, constituido tan sólo por unas pocas células, llega a la cavidad uterina donde permanecerá libre hasta que se pueda implantar, dos días más tarde.

Día 75 – Si la mujer está muy apurada por saber si está embarazada, y no ha menstruado en la fecha habitual, puede recurrir ya a un diagnóstico de embarazo.  En la farmacia se puede adquirir uno de los muchos test para determinación en orina, o bien recurrir al médico, pedirle una orden y realizar un dosaje de “subunidad beta de la hormona HCG” (producida por lo que más tarde va a convertirse en la placenta).

Este segundo método es más sensible y podría detectar un embarazo aun cuando el primero diera negativo.  Ante un dosaje de orina negativo, otra posibilidad es reiterarlo dos o tres días más tarde.

Escrito por | 28 de mayo de 2010 con 0 comentarios.
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