Aprender a poner límites

Mientras son bebitos no les queda otra alternativa que hacer todo lo que los padres decimos, pero cuando los niños aprenden a tener uso de sus nuevas habilidades, como caminar y hablar, su independencia crece.  Cerca de los dos años entran en una etapa en la que se oponen decididamente a cada propuesta de los padres. Si bien este período no es muy largo, tenga en cuenta las siguientes recomendaciones para ponerles límites sin cometer (demasiados) errores.

No les diga palabras como “malo”, “tonto”, “inútil” o “torpe”. Estos insultos los ridiculizan y hacen que se sientan culpables. Lo que hay que hacer es calificar el comportamiento que quiere modificar, pero no a la persona. Por ejemplo, en lugar de decirle “sos un chico malo”, dígale “está mal que le rompas las hojas a la planta”.

Si se enoja, no permanezca mucho tiempo enfadada con el niño. No conviene que su hijo se vaya a dormir pensando que usted está enojada, trate de solucionarlo antes de ía noche.

Además de corregirle sus errores, alábelo cuando tiene una buena conducta o aprende una norma de la casa.

Escrito por | 10 de mayo de 2011 con 0 comentarios.
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