Autocontrol de la diabetes infantil

Por suerte, cada día se avanza más en los diferentes métodos para que el paciente pueda controlar su glucemia de la forma menos traumática y más fácil posible. En otra época, se debía recurrir permanentemente al laboratorio para evaluarla y así ajustar la insulina que se necesitaba. En la actualidad, se cuenta con unas tiritas reactivas que, con una pequeña gota de sangre, informan sobre el nivel de glucosa. Esta muestra se obtiene por punción digital, con un aparatito que no produce dolor y es de fácil aplicación: los niños de muy corta edad aprenden rápidamente a utilizarlo.

Se está investigando un pequeño instrumento que no requeriría sangre para informar cuánta insulina necesita el pequeño.

El médico ajustará la dosis de insulina para permitirle al niño darse algunos gustos extra e ingerir dulces sin dificultad. Un buen programa de aplicación de insulina para controlar la enfermedad contempla dos aplicaciones diarias: la primera antes del desayuno y la segunda antes de la cena. Es muy importante el lugar del cuerpo donde se aplique, pues según sea éste puede variar su absorción: las mejores zonas son el abdomen y los brazos.

En los adolescentes se torna más difícil su control, porque suelen hacer muchos desarreglos con los dulces y no ajustan su insulina. Es importante que la familia esté consciente de esto para evitar corridas innecesarias. Suele ocurrir que la propia rebeldía de los jóvenes los lleva a ciertos desajustes; a veces tienen que pasar por pequeños sustos para aceptar la realidad y adaptarse a las pautas propuestas por el equipo médico.

Escrito por | 27 de septiembre de 2010 con 0 comentarios.
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