Ayudar al bebé a caminar

Todos los padres esperan con impaciencia que su hijo aprenda a caminar. Pero al igual que en todas las demás áreas del desarrollo, también en el aprendizaje de la locomoción cada niño sigue su propio ritmo. Los padres que quieren acelerar el proceso, ofreciendo al bebé ayudas mecánicas, como por ejemplo un andador, le hacen un flaco servicio. El niño no caminará más pronto, sino más tarde. Estos aparatos dificultan el desarrollo normal por varias causas:

• Sentado en un andador, el bebé no percibe las posibilidades de su propio cuerpo. Puesto que el aparato lo sujeta, no aprende a mantener el equilibrio ni a apreciar la ley de la gravedad.

• Al empujarse con los pies, los huesos y los músculos se ven forzados unilateralmente, es decir, el niño no apoya los pies de la misma manera que al caminar libremente. Y en casos extremos, esta unilateralidad puede conducir a ciertos daños posturales.

• Un andador también puede volcar. Al tropezar con una alfombra o al inclinarse el niño excesivamente hacia un lado (por ejemplo, para alcanzar un juguete), no es raro que se produzcan vuelcos. Las caídas serán aún peores si existe algún escalón en la casa.

Escrito por | 31 de marzo de 2011 con 0 comentarios.
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