Bebesit

Entre el primer y el tercer mes el bebé comienza a sostener la cabeza y sonríe: también fija la mirada. Entonces podrá colocárselo en un bebesit: esto favorecerá la mirada de frente, y le permitirá libertad de movimientos de pies y manos.

Así podrá recibir  mayor cantidad de estímulos que permaneciendo acostado. Podrá contemplar el mundo que lo rodea y no estará limitado a la visión del techo o de la sabanita. Se lo puede colocar cerca de una ventana y adaptarle objetos de colores, de tipo móvil, sonajeros u otro juguete que produzca sonidos cuando el bebé los roce con sus manos o al mover las piernas. Más adelante, podrá tomarlos y llevárselos a la boca.

La mamá podrá instalar el bebesit en el lugar donde ella se encuentre, para que el bebé pueda verla y ella, a su vez, pueda hablarle, cantarle o contestar a sus vocalizaciones. Es necesario vigilar que ios pies del bebé no lleguen al suelo o a la mesa, u otra superficie donde se apoye el bebesit, porque podría impulsarse con ellos y “volcar” el aparato.

Descontamos que el bebesit tendrá tiras que sostengan al bebé por la cintura y la entrepierna, para evitar que se deslice. La creencia de que la posición semisentada en el primer trimestre puede producir deformaciones óseas es errónea.

Si no se cuenta con un bebesit, éste puede reemplazarse por un coche de paseo que se graduará hasta lograr la posición deseada. En todos los casos, el respaldo debe ser rígido, para que la espalda del bebé no se hunda. Debe estar forrado con tela lavable y no con material plástico, por las razones ya expuestas. Él respaldo del bebesit debe ser cubierto con una tela absorbente, del tipo de toalla.

Escrito por | 5 de abril de 2010 con 0 comentarios.
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