Concepción

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¿Qué es un embarazo múltiple?

embarazo multiple

Es común escuchar a las mujeres decir que les gustaría tener gemelos por algunas razones, porque es hermoso o es ventajoso para la madre, tomando en cuenta su edad avanzada, para tener dos bebés y ya no procrear más. Estos se conocen como embarazos múltiples.

No en todos los casos un embarazo múltiple resulta ser beneficioso para la progenitora, algunos se desarrollan de forma tranquila y sin problemas pero otros pueden ser riesgosos, cada organismo reacciona de forma diferente. Los embarazos de más de dos bebés son el resultado de diferentes causas y son cada vez más comunes en nuestra sociedad, generalmente por la suministración de medicamentos para la fertilidad.

Este caso consiste en el desarrollo de más de un embrión debido a la fecundación de varios óvulos. Una de las causas de un embarazo múltiple radica en la genética, los padres son más propensos a embarazos múltiples si tienen antecedentes con estos casos. Es importante considerar la edad de la madre, dentro de los 30 a 35 años es más probable que se desarrolle un embarazo múltiple, del mismo modo ocurre si anteriormente ya ha tenido embarazos.

A pesar de que parece sencillo tener un embarazo múltiple, es una circunstancia en la que tanto la madre como los fetos se encuentran en un gran riesgo y más aún si son 3, 4 o hasta más óvulos fecundados. En estos casos es común que los especialistas recomienden lo que se conoce como una reducción embrionaria, la cual es una de las decisiones más difíciles de tomar. Es un proceso médico delicado y que debe llevarse a cabo por un profesional o bajo su supervisión. La reducción embrionaria consiste en inyectar una dosis determinada de cloruro potásico, el cual tiene un efecto casi inmediato en el feto, causando su muerte para evitar los riesgos de la vida de los otros embriones.

Escrito por | 15 de mayo de 2016 | 0 comentarios
Concepción.

Tratamientos de fertilidad que permiten la maternidad

Asumir un diagnóstico de infertilidad no es para nada fácil, pero pensar en renunciar a la maternidad, ya no es una alternativa para la mujer de hoy; porque gracias al constante avance de la ciencia, cada día más mujeres pueden convertirse en madres gracias a los tratamientos de fertilidad. Métodos exitosos y seguros para poder concebir aún en aquellos casos en que hay que postergar la maternidad por una enfermedad o bien por cuestiones sociales.

Como hemos dicho, existen varios tratamientos de fertilidad que ha demostrado con el tiempo, su éxito. Uno de ellos, el más conocido es el llamado Inseminación Artificial. A través de este sistema que se ha utilizado desde el siglo XX, se propicia la fecundación a través de un proceso que conlleva colocar la muestra se semen preparado en el laboratorio al interior del útero, acortando la distancia que recorre el espermatozoide al óvulo y asegurando que los mismos se encuentren, de esta manera sabemos, se da concepción.

Otro de los tratamientos de fertilidad al que se puede recurrir hoy en día, es denominado Fecundación in Vitro. Con él, las mujeres que no conciben pueden tener oportunidad de embarazarse, mediante una técnica que une en el laboratorio óvulos y espermatozoides para obtener embriones que serán colocados en el útero mediante la técnica de FIV convencional o Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides. Este es un método de gran éxito, que ha sido la forma en que muchas parejas, durante mucho tiempo, han podido disfrutar de convertirse en padres.

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Escrito por | 3 de abril de 2014 | 0 comentarios
Concepción.

Test prenatal Nace Plus más confiable y seguro

Durante mucho tiempo, el embarazo ha supuesto para millones de mujer, una inquietud respecto de la salud del feto. Con la llegada del examen prenatal amniocentesis, el cuidado prenatal dio un paso adelante en la salud prenatal, pero éste como la prueba que le precedió Biopsia de vellosidad corial, presenta algún grado de riesgo de aborto que con el nuevo Nace Plus de Iviomics.

Una forma más cómoda, confiable y segura de descartar las posibilidades de que el bebé presente síndrome de Dow que ya sabemos el riesgo es mayor para las mujeres a partir de los 35 añosy que va aumentado con la edad. Así como otras anormalidades genéticas como la hemofilia, fibrosis quística, y sin claro el riesgo del aborto porque el examen de aminocentesis tiene un riesgo de 0.5-1% de aborto y diagnostica solo un 20% del total de casos de fetos con problemas cromosómicos.

Test Prenatal Nace Plus de Iviomics, es el primer test prenatal no invasivo, indoloro y sin riesgo de aborto, que detecta las alteraciones de los cromosomas 21, 18, 13 Y e Y. Detecta hasta el 99.9% de casos de fetos con síndrome de Down y otras anomalías como síndrome de Patau y Edwards, es una prueba que está indicada para mujeres con cualquier índice de masa corporal o etnia y para las que son receptoras de donación de óvulos. Y sin alargar la inquietud, porque los resultados se obtienen en diez días laborales.

La prueba como cualquier otra de este tipo, requiere la asesoría médica,y siendo un examen que no resulta invasivo ni tiene riesgo alguno y que se puede practicar cualquier mujer en cualquier edad. Es importante resaltar el aspecto de la edad de la madre, por cuanto aunque sea una creencia popular pensar que solo las mujeres de más de 35 años se enfrentan a este riesgo. Pero lo cierto es que muchas mujeres de menor edad están procreando y se ven en muchos casos frente a estos problemas de alteraciones cromosómicas del feto.

Podemos considerar que este Test Prenatal Nace Plus es todo un gran salto, en el camino a la salud reproductiva y del prenatal. Más mujeres podrán ahora requerir a su médico información sobre el mismo y someterse si se requiere.

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Escrito por | 20 de marzo de 2013 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo.

Decidirse a tener un segundo hijo

La diferencia de edad de los niños es algo que suele preocupar a los padres y sobre ese punto existen diversas teorías. La tendencia actual es, según algunos especialistas, dejar que pasen entre tres y cinco años, período en el que el mayor ya ha consolidado sus relaciones con mamá y papá, es más autónomo y puede crecer sin sentir demasiados celos de su hermano. Aunque, como ya dijimos, no conviene establecer pautas demasiado rígidas.

Desde el punto de la vista de la madre, la Organización Mundial de la Salud aconseja que transcurran al menos dos años entre el primer y el segundo embarazo para que el cuerpo de la mujer pueda recuperarse por completo del esfuerzo que suponen embarazo, parto y lactancia.

Por otro lado, los bebés menores de 18 meses necesitan todavía muchas atenciones maternas y esto representa un enorme sobreesfuerzo para la futura mamá. Ellos también son muy chicos para entender que mamá está embarazada y   tampoco entenderán claramente la llegada del hermano y se sentirán relegados.

Pero cuando la diferencia es de seis o más años, los dos niños son, prácticamente, hijos únicos y es raro que puedan compartir intereses o jugar juntos. Claro que para los padres es más sencillo, pues es raro que sientan celos. Incluso el mayor puede ayudar vigilando al bebé o dándole alguna mamadera.

Actualmente se dan dos tendencias muy claras. Una, la de tener los hijos muy seguidos, para que la madre esté dedicada a los niños durante unos años y luego liberarse de sus cuidados; suele ser protagonizada por mamas jóvenes, que aún no han tenido acceso al mundo laboral. La otra, más extendida, supone retrasar la llegada del segundo durante cuatro o cinco años, hasta que el mayor vaya al colegio, sea independiente y necesite menos de su madre. Esto permite atender a los dos sin que ninguno se resienta demasiado y, sobre todo, disfrutar del bebé con la experiencia de todo lo aprendido anteriormente, de una forma más madura, equilibrada y tranquila. Suelen optar por ella mujeres que superan los 30 años, ubicadas profesionalmente, que han decidido culminar su maternidad de una manera intensa y plena.

Escrito por | 21 de julio de 2012 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo y Padres.

Segundo hijo, peor embarazo y mejor parto

Hay mujeres que opinan que su segundo embarazo resultó físicamente más pesado que el primero. Siendo peor cuanto más pequeño era el hijo mayor. Sin embargo, todas coinciden en que no se les da tanta importancia a los cambios físicos, puesto que ya no son desconocidos. Se tiene menos tiempo para descansar, pues ya antes de anunciar al mayor la llegada del hermanito, parece que un sexto sentido le avisa a aquél la “competencia” que se avecina y, de repente, se vuelve más bebé, se pone mimoso y no se despega de mamá ni a sol ni a sombra.

Esto hace que reposar con las piernas en alto sea poco menos que imposible, así como dormir una tranquila siesta. El mayor estrés puede provocar que en el segundo hijo aumenten los mareos. Otra cuestión que caracteriza los segundos embarazos es que los movimientos del bebé se notan mucho más que en el primero. En general, las mujeres suelen tener ya menos miedos y se encuentran emocionalmente más estables que la primera vez. Tienen más confianza en sí mismas, pues saben que ya han parido y que todo ha salido bien, y lo toman con más calma.

Y si el segundo embarazo resulta físicamente más cansador, el parto, por el contrario, casi siempre es mejor y más rápido. El cuello de la matriz de una mujer que está esperando su segundo hijo no se comporta igual que durante el primer embarazo. Se abre y se borra simultáneamente; y puede ser que ya esté uno o dos centímetros abierto semanas antes del parto, sin que el bebé corra riesgo alguno. Por otra parte, la mamá que espera el segundo, por lo general sabe reconocer la inminencia del nacimiento. La segunda vez las mujeres se muestran más seguras de sí mismas y colaboran más con el obstetra y la partera.

Escrito por | 6 de julio de 2012 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo.

A qué edad se puede quedar embarazada

Desde poco después de la primera menstruación, o tal vez a partir de la misma, la mujer puede quedar embarazada. Ha iniciado su vida reproductiva (etapa que, de acuerdo con las últimas estadísticas disponibles, habrá de extenderse hasta los 45 ó 50 años).

Es ahora cuando todos sus días serán diferentes: en ninguna oportunidad habrán de repetirse situaciones hormonales idénticas, sólo similares. La variabilidad de la producción hormonal es grande, si bien existen estadísticas que nos permiten establecer valores mínimos y máximos.

Si bien consideramos normal una duración del ciclo menstrual de 23 a 32 días, aproximadamente, éste dura por lo general 28 días, cuatro semanas lunares. ¿Tendrá esto algo que ver con la “luna” que invade las emociones y las respuestas de algunas mujeres en ciertos momentos del ciclo? Puede ser, pero los hombres no debemos olvidar que, en otros momentos, cuando los estrógenos dominan la escena, abunda la ternura y florece el deseo.

Comprende dos “fases”: la estrogénica o folicular y la progestacional, en la que se produce progesterona además de estrógenos. Por convención se denomina primer día del ciclo al primer día de la menstruación. Durante la misma son eliminados al exterior, acompañados de sangre, restos del endometrio (tejido que recubre el interior del útero). En estos días, el ovario no produce hormonas o lo hace en valores mínimos. Alguna vez se me ocurrió decir que la menstruación era “el llanto del útero por el embarazo que no hubo”, debido a que ese tejido (el endometrio) tiene por finalidad permitir la anidación del embarazo.

Escrito por | 5 de julio de 2012 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo.

Embarazo sin penetración

La respuesta sexual humana implica un exquisito repertorio de mecanismos que cada uno (hombre y mujer) desarrolla en forma diferente según el sexo y los condicionamientos psicosociales y culturales. En ella podemos distinguir varias fases: deseo, excitación, meseta, orgasmo, resolución.  Nos detendremos en la etapa de la meseta en el hombre, es allí donde aumenta la rigidez de la erección: la cabeza del pene se agranda ligeramente, los testículos aumentan de tamaño, se acercan más al cuerpo y puede aparecer fluido poseyaculatorio.

También aumentan el ritmo cardíaco y la presión sanguínea y la respiración puede hacerse más superficial y rápida. La característica fundamental de este momento es un grado de excitación sexual relativamente alto, sostenido durante un tiempo bastante corto. Cuando los testículos se han hinchado (entre un 25 y un 50 por ciento respecto de la situación de reposo) y se han elevado, puede tenerse la seguridad de que la  eyaculación está a punto de suceder, aunque no en esta fase sino en la siguiente.

Eyaculado ante-porta

Durante esta fase de meseta, algunos hombres emiten desde unas gotas a media cucharada de té de fluido preeyaculatorio. Esta secreción no es idéntica al semen, pero puede contener un pequeño número de espermatozoides vivos. El fluido preeyaculatorio puede producirse aunque no tenga lugar la eyaculación. Se cree que esta secreción procede de las glándulas de Cowper, dos estructuras del tamaño de un garbanzo, emplazadas justo debajo de la glándula prostática, que se vacían en el interior de la uretra (conducto que en los hombres transporta tanto la orina como el semen).

Por lo tanto, a pesar de no ser semen, este fluido transparente preeyaculatorio puede contener algunos espermatozoides, lo cual explica los embarazos que se producen aun cuando se eyacule fuera de la vagina (coito interrumpido) para controlar la natalidad. Se necesita gran habilidad y sincronía de movimientos para que la eyaculación y el retiro coincidan. Es un aspecto bastante conflictivo para muchos varones “zafarse” en el momento crucial. Además, como la mujer es más lenta para alcanzar el orgasmo, el retiro preeyaculatorio de su compañero no le ofrece tiempo suficiente para que ella lo logre.

¿Puede quedar embarazada una mujer cuya pareja eyacula sobre los genitales femeninos, pero no dentro de ella? Sí. Existen algunos casos de matrimonios “no consumados”, llamados también “en blanco”, en los que la mujer sigue siendo virgen. No hubo penetración pero sí fecundación por el preeyaculado o el eyaculado “ante-porta” (en las puertas de la vagina). Algo no tan fácil, aunque no por eso imposible. Un buen número de embarazos no buscados ocurren así, especialmente entre los adolescentes.

Escrito por | 6 de mayo de 2012 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo.

Estudios que pueden detectar problemas genéticos


Cuando no existe un riesgo importante, suelen realizarse estos estudios, que, si bien no ofrecen resultados certeros como los anteriores, pueden disipar muchas dudas.

  • TN 11-14 o translucidez nucal entre las 11 y las 14 semanas

Por medio de una ecografía se mide el espesor del pliegue de la nuca del embrión, que debe tener hasta 3 milímetros de grosor. En un programa especial de computación se ingresa el resultado de esta medición combinada, la edad de la madre y el resultado de un análisis de sangre de la madre en el que se estudió la hormona free betagonodotrofina. El programa analiza matemáticamente los datos y emite un resultado que indica cual es el riesgo de que ese embrión sufra de Síndrome de Down.

  • Alfafetoproteina, estriól y Gonadotropina coriónica

Este análisis se hace en la semana 16 con una extracción de sangre de la madre. Allí se dosifican las tres sustancias. Se ingresan a un programa junto con la edad y el peso de la madre, antecedentes diabéticos y de Síndrome de Down y se obtiene un resultado estadístico de probabilidades de Síndrome de Down en el embarazo. Además, con la alfafetoproteina puede determinarse si la formación del cráneo y la columna vertebral del bebé es correcta o no.

  • Ecografías entre las 18 y20 semanas

Estas son muy habituales y sirven para determinar el estado genético del bebé en otros casos, como el tamaño de la cabeza, el estado de los huesos, cardiopatías, el tubo digestivo, los riñones y otras.

Escrito por | 6 de febrero de 2012 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo y Salud.

Análisis genético durante el embarazo

Cada célula tiene 46 cromosomas. En una persona sana todos tienen la misma forma, estructura y el mismo tamaño siempre. Los cromosomas vienen ordenados por pares, que se identifican con su número de ubicación, uno de origen paterno y otro materno. De acuerdo a qué cromosomas estén de más, de menos o modificados surgen diferentes cuadros clínicos.

Por ejemplo, si hay un cromosoma de más en el par número 21, esto recibe el nombre de trisomía 21 y produce el Síndrome de Down. Una trisomía 13 produce el Síndrome de Patau, mientras que la trisomía 18 produce el Síndrome de Edwards. Estas son sólo algunas de las afecciones que se presentan con cierta frecuencia y pueden ser letales, aunque la gente generalmente no las conoce. Estos procedimientos, aun los de certeza, no pueden asegurar que un bebé esté sano, ya que hay enfermedades que dependen de los códigos genéticos que se encuentran en el interior de cada cromosoma y no pueden ser identificadas con estos procedimientos. Algunas de ellas son las cardiopatías con-génitas, la hidrocefalia, el labio leporino o el enanismo.

Es muy común que los padres consulten al médico obstetra ante la posibilidad de realizar estudios de análisis genéticos. En otras oportunidades es el médico obstetra el que informa acerca de su existencia. Aquellas parejas que desean avanzar en el tema deben solicitar una entrevista con un médico genetista para averiguar más detalles. De acuerdo con lo que la pareja escucha, entiende, desea y cree tomará la decisión.Es probable que su médico obstetra aconseje una postura, aunque otros prefieren mantener la neutralidad.

Por otra parte, hay madres y padres que prefieren conservar el misterio y nadie puede obligarlos a hacer lo contrario siempre que su salud y la del bebé no estén en riesgo. Hay dos tipos de estudios genéticos que dan diferentes resultados: estadísticos o de certeza.

Escrito por | 3 de febrero de 2012 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo y Salud.

Antes de buscar el embarazo

Cuando una pareja decide buscar un embarazo, y antes de abandonar el método anticonceptivo elegido, siempre es conveniente consultar al médico para realizar:

• Control de la presión arterial: porque la hipertensión debe ser diagnosticada y tratada adecuadamente, ya que puede complicar gravemente un embarazo.

• Control de glucemia (medición del azúcar en la sangre): la diabetes es una enfermedad que, si al momento del embarazo no está correctamente controlada, puede no sólo complicar el embarazo sino además asociarse a ciertos problemas en el bebé.

• Hemograma completo: porque la anemia debe siempre diagnosticarse y tratarse antes de comenzar el embarazo, ya que la gestación suele agravarla.

• Test de rubéola y toxoplasmosis: no son graves fuera del embarazo pero sí cuando son adquiridas durante el mismo. Saber previamente si las hemos tenido puede ahorrarnos el susto de creer que nos hemos contagiado durante la gestación.

•Test de infecciones de transmisión sexual: para evitar riesgos propios y en el bebé deben diagnosticarse y tratarse antes de buscar el embarazo.

• Consejo eugénico: aquellas parejas que tengan antecedentes de enfermedades hereditarias, deberían hacer una consulta previa con el genetista para evaluar eventuales riesgos de transmisión a su descendencia.

• Control del ácido fólico: la ingesta de esta vitamina en la dosis adecuada disminuye en gran medida la frecuencia de algunas malformaciones congénitas en el futuro bebé. Debe iniciarse tres meses antes de quedar embarazada. El médico indicará la dosis y la forma de tomarla.

• Chequeo ginecológico: que incluya Pap, colposcopía y control mamario.

• Control odontológico: y tratamiento de todas las afecciones que se detecten en el mismo.

Escrito por | 9 de diciembre de 2011 | 0 comentarios
Concepción y Embarazo.

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