Primeros años

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Enuresis, un trastorno frecuente en niños

La enuresis es la pérdida involuntaria de orina por lo general durante la noche, un trastorno bastante común en niños mayores de seis años. Hay diferentes grados de enuresis y por eso se clasifican en dos:

Primaria: cuando el niño nunca controló esfínteres durante la noche.
Secundaria: cuando se produce luego de seis meses de cama seca.

La enuresis es confundida con la incontinencia pero esto último es la incapacidad de permanecer seco entre dos micciones y consecuencia de alternaciones funcionales y anatómicas de la vía urinaria.

En el caso de la enuresis, las causas pueden ser orgánicas o emocionales aunque también es importante considerar el factor genético pues si uno de los padres sufrió este trastorno sus hijos tienen un 44% de probabilidades de sufrirlo.

Es común que las enuresis primarias se resuelvan solas a medida que el niño madura. Si esto no sucede, habrá que hacer una consulta con un urólogo infantil.

Vía: Babysitio

Escrito por | 28 de febrero de 2014 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

¿Niños pasivos?

Algunos padres se preocupan cuando ven que a su hijo le quitan los juguetes y el no reacciona, temen que sea un niño pasivo y que esto le traiga consecuencias a lo largo de su vida. Lo primero a tener en cuenta es ver si al niño le molesta. Una de las posibilidades es que se quede tranquilo porque no le importa que otros jueguen con sus juguetes.

Ahora bien, en el caso de detectar que el niño sufre por la situación lo mejor será intervenir pero siempre como árbitros imparciales pues hay que tener en cuenta que se trata de niños pequeños.

¿Qué hacer? Lo primero es no perder nuestra perspectiva de adultos y optar por enseñarles a los niños implicados pequeñas normas de convivencias como puede ser el pedir por favor, el ayudarlos a intercambiar juguetes o bien el preguntar si se quiere prestar un juguete.

Esta guía los ayudará a la hora de aprender a negociar al tiempo que nuestro hijo también aprenderá que tiene derechos. Este modelo le será útil en otras ocasiones.

Escrito por | 28 de octubre de 2013 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

La frustración de perder

Entre los 5 y los 6 años los niños comienzan a medirse con sus compañeros. ¿Quién es más fuerte, más rápido, más hábil? No es casual que a algunos les cueste aprender a perder.

Es que por primera vez se enfrentan a la idea que tienen de sí mismos ajustada a la realidad. Es decir, hasta ese momento los halagos de sus padres – que bien que haces esto, que hermoso que eres, que bien comes, etc- han formado una imagen de sí mismos. Ellos creen que son los mejores pero llega el momento en el que, producto de la socialización, deben ajustarse a la realidad, medirse con los demás para descubrir que no son los mejores en todo. Entonces aparece la frutración, las dificultades para perder.

Esto es muy común y no hay porque alarmarse. Apenas se trata de un proceso que deben transitar con la ayuda de sus padres. Aprender a perder implica renunciar, aceptar, ceder y conformarse con situaciones que de alguna manera dejan entrever que “no somos los mejores en todo”. Si bien los padres tienen la tarea de transmitirles confianza y seguridad también deben ayudarlos a enfrentarse con la realidad, que en ocasiones conlleva frutración, pérdidas y renuncias. Lo importante es decirles que siempre tienen mucho por aprender y que uno se equivoca pero vuelve a comenzar.

Escrito por | 27 de octubre de 2013 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

El exceso de azúcar en los niños

No está mal que un niño coma algunos caramelos, el problema aparece cuando come muchos. El consumo excesivo de azúcar provoca su almacenamiento en forma de grasa, algo que puede devenir en un aumento de peso en el niño.

Si bien la glucosa cumple un papel relevante en el organismo pues ayuda a producir energía hay que prestar atención a los excesos. Luego de cumplir un año, los niños deben consumir azúcar pues queman mucha energía debido a la gran actividad que realizan. Si ingesta es importante para ayudar en el metabolismo de niños en crecimiento.

Una dosis recomendada es de 3 cucharadas al día aunque esto dependerá de cada organismo y de la edad del niño. Cuando los niños piden un dulce no hay que negárselo sino controlar su consumo, darles una porción pequeña y ayudarlos a incorporar hábitos para que no coma caramelos o chocolates todo el tiempo. Es posible reemplazar el dulce de los caramelos ofreciéndole frutas dulces, como uvas o manzanas.

Por otra parte, no hay mejor ejemplo que los hábitos alimenticios que incorporan los padres y que transmiten a sus hijos. Recuerda que en un comienzo ellos no conocen el sabor dulce del azúcar por lo que no es necesario añadirla en la leche u otras infusiones.

Vía: ABC del bebé

Escrito por | 24 de septiembre de 2013 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Paletas de frutas para el verano

Ahora que el tiempo acompaña, es más fácil diseñar una lonchera saludable pues las frutas y verduras de estación permiten disponer de un gran número de productos nutritivos e ideales para llevar a la escuela.

Pero es común que estos alimentos no sean los favoritos de los peques y es por eso que a la hora de armar sus almuerzos es posible desplegar la imaginación para así hacerlos más tentadores.

Así es como en lugar de las sencillas frutas servidas al natural los niños pueden comer paletas de frutas, helados realizados en casa con muy poco trabajo.

Los ingredientes son:

½ taza de moras
½ taza de duraznos pelados y cortado en cascos
2 kiwis pelados y cortados en rodajas
2 tazas de zumo de piña

El proceso de elaboración es muy fácil: hay que cortar las moras a la mitad y agregar los trozos de todas las frutas en ocho moldes para paletas. Es importante asegurarse que las frutas queden bien ajustadas.

Por último, hay que verter el zumo de piña en cada molde hasta cubrir la fruta para finalmente insertar palillos. Llevar las paletas al por 6 horas como mínimo para que se solidifique.

Escrito por | 18 de septiembre de 2013 | 0 comentarios
Niños y Primeros años y Salud.

¡Comenzó a gatear!

Una vez que el niño comenzó a gatear es normal que tire todo aquello que se le cruza en su camino.

El desorden generado por el bebé puede disgustar a los adultos pero para el pequeño explorador es el ambiente ideal. Una casa que se mantiene siempre rigurosamente ordenada no le puedo ofrecer un mucho atractivo a un niño inquieto.

Por eso dentro de lo razonable y seguro hay que permitirle al pequeño que ejercite los músculos y que satisfaga su curiosidad natural.

Dejarlo andar con libertad y aún desordenar un poco la casa es tan importante para su desarrollo intelectual como para su crecimiento físico. Y para vos, aceptar esa realidad contribuirá a tu tranquilidad mental.

Para ello debes tener ante todo la casa segura. Puedes permitir que tu bebé tire la ropa y los juguetes pero por supuesto que no las botellas de vidrio o cualquier elemento que pueda provocarle un accidente.

Antes de dejar libre al niño debes asegurarte de que la casa no ofrezca peligros para él ni hayan quedado a su alcance cosas con las cuales pueda causar un daño grave.

Otra alternativa es dejarlo desordenar y enseñarle lo que no debe hacer, por ejemplo tocar enchufes a los que se aconseja ponerle topes de seguridad.

Por otro lado es importante cuidar la seguridad de toda la familia. Si el niño derrama jugo, deses secar el piso inmediatamente ya que esos líquidos recién derramados pueden convertir un suelo sin alfombra en una pista de patinaje donde son inevitables las caídas.

Lo importante durante la etapa del gateo es brindarle a tu bebé una casa segura y estimulante para que desarrolle al máximo sus capacidades.

Escrito por | 28 de mayo de 2013 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Los primeros garabatos

A través del dibujo, los más pequeños se van relacionando con el medio que los rodea, reciben gratificación y afecto de sus cuidadores. Además, realizar los primeros trazos favorecen el desarrollo motor y sensitivo.

Los primeros garabatos son un hito muy importante, ya que no solamente van a conducir al bebé al arte y al dibujo, sino también a la escritura. Este período se llama etapa del garabato y abarca hasta los 4 años de edad.

Pero esta etapa del garabato pasa por distintas fases. Primero se trata de un garabato desordenado. Los primeros trazos no tienen sentido, la experiencia del garabateo es principalmente una actividad motriz. La satisfacción proviene de la experiencia de los movimientos. El bebé los realiza sin saber que él podría dibujar lo que quisiera, e inclusive puede garabatear sin mirar el papel. Para él es más importante la acción de dibujar que el dibujo en si mismo.

A pesar de que el dibujo nunca es reconocible, es importante demostrar interés y estimular, ya que esto influirá en su autoestima y puede sentir como los demás lo consideran.

Alrededor de los 10 meses el bebé descubre que existe relación entre sus movimientos y el dibujo que se está gestando. En este momento el garabato desordenado se convierte en garabato controlado. Los trazos son mucho más largos, suele cambiar la forma en que sostiene el lápiz y le gusta cubrir toda la hoja con colores y trazos superpuestos. Busca la aprobación de quien lo acompaña.

Cuando el niño comienza a nombrar sus dibujos (aunque no exista mucho parecido) comienza el garabato con nombre (de los 3 a los 6 años).

En este momento se establece una relación entre el dibujo y el mundo exterior, suele describir el dibujo mientras lo va haciendo y demuestra que está creciendo su capacidad de simbolizar.

Siempre hay que dejarlo crear y expresarse y estimularlo para que desarrolle sus capacidades, por eso en esta etapa es mejor que garabateen y no se recomienda ofrecerles dibujos preimpresos para colorear.

Escrito por | 24 de mayo de 2013 | 0 comentarios
Bebés y Primeros años.

Cuándo comenzar a usar la pelela

¿Cuál es el momento idóneo para empezar?

Lo más recomendable es entre el segundo y tercer cumpleaños, pero hay que tener en cuenta que, primero, el pequeño controlará el esfínter anal (dejará de hacerse caca) y luego el vesical (dejará de hacerse pis).

Hay padres que se embarcan en este entrenamiento antes de los dos años, algo que jamás debería hacerse. Por desgracia, en la cultura occidental los padres se apresuran mucho con el control de esfínteres; no dan tregua a sus hijos. No obstante, tiene que haber previamente una preparación biológica junto con una maduración neuromuscular y psicológica para que todo llegue a buen término.

Por ejemplo, hay muchos niños que se asustan si ven que su materia fecal se va por el inodoro, porque todavía no se encuentran preparados para comprender que no están perdiendo una parte de su cuerpo, sino tan sólo un desecho. Nuestra sociedad, con su preocupación por la higiene y la limpieza, acelera el proceso. No hay que empezar antes de tiempo, pero tampoco relegar el momento de comenzar más allá de los tres años.

¿Lo deciden los padres o lo decide el niño?

De alguna manera es una decisión conjunta. Lo habitual es que los padres vayan introduciendo las normas desde afuera y den al pequeño las primeras pautas de control: traer al hogar una pelela y proponer al pequeño que la utilice para hacer allí sus necesidades. Aunque será el niño el que decida cuándo va a retener o expulsar sus excrementos en ese nuevo lugar, poco a poco, se llegará  a un acuerdo.

Escrito por | 31 de julio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

La primera visita al odontólogo

El primer acercamiento se produce cuando las madres comienzan a lavarles los dientes a sus pequeños, algo que ocurre hacia el año pero aún falta para la primera visita al odontólogo, algo que ocurre hacia los 3 años de edad. Esta es la edad recomendada para reservar una cita pues entonces la dentición temporal está completa y el especialista puede revisar el estado de los dientes.

En un principio, revisará si hay caries y realizará un examen clínico para detectar posibles problemas. Por lo general, se realiza una toma de radiografía y enseñará al niño a usar el hilo dental y le explicará la importancia de cuidar sus dientes.

Los odontólogos además se ocupan de recordar a los padres la importancia de realizar chequeos periódicos, la aplicación de flúos y otros asuntos que hacen a una dentición sana.

Por último, el especialista advertirá si hay gingivitis infantil o bien si el niño sufre del síndrome del biberón que ocurre como consecuencia del uso del uso del biberón.

Vía: Embarazada.com

Escrito por | 30 de julio de 2012 | 0 comentarios
Niños y Primeros años.

Recetas infantiles con vegetales: tortilla de calabacín

Esta receta es ideal para aquéllos padres que desean que sus hijos coman vegetales y disfruten de sus sabores y texturas.

Es muy común que los niños rechacen las verduras en ocasiones por su aspecto y color pero hay alternativas para incorporar estos alimentos a la dieta infantil. Una gran forma de hacerlo es elaborando comidas con gusto y sabor. En lugar de hervir los vegetales y hacer un sencillo puré pueden probar nuevas recetas como esta tortilla de calabacín.

Los ingredientes son:

• 1 calabacín grande o 2 pequeños
• 1 cebolleta grande
• 4 huevos
• Aceite de oliva virgen extra
• Sal

Y para elaborar el plato sólo requieres un pequeño paréntesis pues el paso a paso es rápido y fácil. Primero hay que lavar el calabacín para luego cortarlo por la mitad en forma longitudinal y luego en rodajas. El siguiente paso es colocarlo en un recipiente para microondas y cocinarlo durante 8 minutos a máxima potencia.

Por otra parte, se cocina la cebolleta cortada en una sartén con aceite y luego se añaden los huevos batidos y el calabacín. Se mezcla bien y se sala.

Finalmente, se agrega un poco más de aceite y se cuaja la tortilla por los dados. Se cocina hasta que esté lista y se sirve.

Vía: Pequerecetas

Escrito por | 27 de julio de 2012 | 0 comentarios
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