Cómo saber si el bebé oye bien

¿No presta atención en clase? ¿No asocia las frases, aún las más simples? ¿Hay que repetirle las cosas diez veces? ¿Se porta mal? ¿No rinde en la escuela? Descubra a tiempo si todo eso no es consecuencia de algún tipo de incapacidad auditiva.

Desde un comienzo, una mamá observadora puede detectar si su hijo evidencia deficiencias de audición, teniendo en cuenta que las señales de esta alteración serán distintas en cada etapa de la evolución del niño.

En el caso de un bebé, hasta los 6 meses se podrá presumir que se trata de hipoacusía (disminución de la capacidad auditiva) si el juego vocálico ejercitado por el niño tarda en aparecer, es escaso o no es provocado por la voz del adulto. Habrá que observar entonces si reacciona ante los ruidos habituales: palmear las manos, dejar caer un objeto, gritar. Su reacción normal debería ser un movimiento reflejo del cuerpo o de la mímica, un parpadeo o un giro de la cabeza para buscar la fuente sonora.

¿Qué ocurre con el niño que ya ha entrado en un período franco de imitación? La imitación fónica aparece a partir de los primeros 5 meses y se trata de una imitación esporádica de sonidos que le pertenecen, para después comenzar a imitar sistemáticamente gestos, ruidos y sonidos del exterior. En el niño con deficiencias auditivas importantes la imitación de la voz no aparece y generalmente se lo nota muy interesado en la observación de la boca de su interlocutor.

Podemos entonces probar su reacción ante distintos tipos de sonidos: llamarlo por su nombre a una distancia de 4 a 6 metros, llamarlo despacio a 1 o 2 metros, cantarle suave a su espalda; siempre cambiando la dirección del ruido o sonido ya que eventualmente puede estar dañado un solo oído. Una campana, una flauta u otro instrumento sonoro nos darán la pauta de si oye o no sonidos intensos. El crujido de un papel, el tic tac del reloj, la fricción de una cucharita con una taza, el chistido, nos demostrarán si busca o repite sonidos de escasa intensidad. Si reacciona sólo ante voces masculinas o femeninas nos demostrará si está afectada su capacidad de recepción de sonidos graves o agudos.

Escrito por | 10 de junio de 2010 con 0 comentarios.
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