Complicaciones de la lactancia abundante

Cuando se produce mucha leche o ésta no alcanza a vaciar el pecho, durante la lactancia, queda retenida en la glándula mamaria y se forma una zona colorada, edematosa, roja, y dolorosa. Este cuadro se denomina infarto lácteo. La solución consiste en tratar de vaciar la mama exprimiéndola de manera concéntrica. También ayudan las compresas con agua tibia y, a veces, la aspiración mecánica con sacaleche.

En pocos casos el médico recomienda la inyección de ocitocina, que provoca la evacuación de la leche. Pero lo que debe hacer la mujer cuando nota que la mama se le pone colorada y tiene una zona dura, es aplicarle calor húmedo y exprimirla en forma concéntrica para vaciarla.

La mama está constituida por lóbulos donde se forma la leche, y por quince o veinte conductos, los conductos galactóforos, que sirven para evacuarla hacia afuera. Si por alguna causa se tapona un conducto, se produce el estancamiento de la leche y la infección e inflamación de estas vías. Esta enfermedad es la galactoforitis.

Aquí hay que suspender la lactancia porque sale leche con pus. Es necesario vaciar lo más posible los pechos masajeando en forma concéntrica, con fomentos calientes o con sacaleche. Además, se recetan antibióticos.

Cuando por un proceso inflamatorio, se dilata un conducto en la parte previa a la desembocadura y se llena de leche, ocurre el quiste lácteo. El diagnóstico se hace por punción. Cuando uno punza, sale leche que a veces puede tener pus, porque al estar estancada, los gérmenes se pueden cultivar ahí y hacer una infección. Ante esta dificultad, se suspende la lactancia.

Hay médicos que operan directamente el quiste lácteo, y otros lo punzan, lo vacían e inyectan antibióticos para ver si lo curan. Si no lo logran, recurren a la intervención quirúrgica.

Escrito por | 24 de febrero de 2011 con 0 comentarios.
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