Controles y baños del recién nacido

Pasados los días el recién nacido se adaptará naturalmente a este momento, que será de alegría y mucho afecto. La higiene de los genitales no requiere ningún cuidado especial. Hay que lavarlos con suavidad para evitar irritaciones sin intentar, en los varoncitos, retraer el prepucio antes de los dos años ya que se le puede causar daño.

Se pueden elegir pañales lavables o descartables. Si se opta por los primeros hay que recordar que el lavado debe ser con jabón de pan blanco y el enjuague final con vinagre. Esto evita el paspado de la colita. Mientras no haya caído el cordón no conviene usar bombachita de goma porque retrasa el secado. Si se utilizan pañales descartables, hay que procurar que no tengan perfume que irrite la piel sensible del bebé.

Es necesario el control periódico del pediatra. Te proponemos las siguientes visitas: a la primera semana, a los quince días, a los treinta días y luego mensualmente, hasta el primer año. No dudes de consultarlo si el bebé duerme mucho, rechaza el alimento, respira con dificultad, está acalorado o con la piel fría. Y ante cualquier otro síntoma o duda que te surja, por más tonta que te parezca.

Escrito por | 29 de abril de 2011 con 0 comentarios.
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