Cuando a un niño le sangra la nariz

La hemorragia nasal en los niños es un problema inquietante para los padres y que alcanza su máxima incidencia entre los cuatro y los diez años. Es mucho más frecuente en los varones hasta la pubertad, siendo después de este momento más frecuente en las nenas. Raramente se observa antes de los cuatro años y, cuando se presenta, debemos sospechar un traumatismo o un trastorno de la coagulación. Es en la región anterior del tabique y en los cornetes donde suele producirse el sangrado, que aparece sin aviso previo, en general cuando el niño está dormido por la noche o como consecuencia de un traumatismo leve.

• Cuál es su origen: Es difícil de establecer. Un pequeño punto sangrante puede ser la única alteración encontrada. Es en la zona de Kiesselbach (región anterior del tabique nasal) donde frecuentemente se producen las hemorragias. Esto se debe a que en esta zona los vasos sanguíneos están muy mal protegidos, ya que están cubiertos por una delgada mucosa. Por su localización, esta zona está expuesta a la disecación, a la inspiración de partículas irritantes y a pequeños traumatismos que pasan inadvertidos. Sonarse con violencia, introducirse los dedos o cuerpos extraños, o manipular con objetos dentro de la nariz son las causas predisponentes más habituales. También los estornudos frecuentes, la sinusitis alérgica, los pólipos, las adenoiditis, contribuyen a la congestión vascular y al aumento del sangrado.

• Qué hacer en estos casos: El tratamiento, en la mayoría de los casos, estará orientado a la detención del sangrado. Para esto ayudarás a tu hijo a sonarse bien la nariz, no con violencia sino suavemente. De esta manera evitaremos que se formen grandes coágulos que, cuando se salen, hacen que sangre nuevamente. Cuando empieza a disminuir el sangrado, es aconsejable realizar una compresión sostenida sobre el borde nasal, aproximadamente en la mitad de la nariz, durante un tiempo no muy prolongado. No es aconsejable colocar tapones con algodón ya que, al sacarlos, arrastramos el coágulo que se está formando y empieza a sangrar nuevamente. Si la hemorragia es muy intensa y no la puedes controlar con estas medidas, consulta con tu pediatra. Será él quien aconsejará si es necesario realizar un taponamiento, que deberá ser hecho por un especialista. Recuerda que en la gran mayoría de los casos las hemorragias nasales no son graves. No te asustes. Y así no asustarás a tu hijo.

Escrito por | 28 de septiembre de 2010 con 0 comentarios.
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