Cuando el nuevo hermano llega a casa

Una vez dados de alta en el sanatorio y de regreso a casa comenzará otra etapa en este proceso de adaptación, integración para todos. Por un lado el hermano mayor podrá sentir invadido su espacio, ya mamá, papá y otras personas de su entorno no se dedican solo a él: hay otra personita que demanda mucha atención, siendo absolutamente normal que esta situación lo movilice, que se presenten cambios en su estado de animo, pudiendo estar más enojado, irritable, hasta llegar a presentarse conductas regresivas como ser volver a hacerse pis, querer gatear, pedir por un chupete, detener el desarrollo del lenguaje (obviamente siempre dependiendo de la edad que el niño tenga).

A veces estos cambios no se presentan enseguida y el niño desarrolla una sobre adaptación y estos aparecen tiempo después; en principio los padres deben estar preparados a que estos cambios son normales y pueden ocurrir ayudando al niño a transitados, manifestándole que lo entendemos y en la medida de que los hechos le vayan confirmando que siguen existiendo períodos en los cuales él sigue siendo el centro, se dedican a él, podrá ir desplegando recursos vinculados a la integración y la reestructuración de la dinámica familiar.

Puede suceder también que se dé algún episodio en el cual el niño despliegue estos sentimientos a través de conductas de agresividad hacia el bebé. Aquí se debe ser enérgico en cuando al límite y al no permitirle que haga eso, ya que es peligroso para el bebé y él se sentirá muy culpable si algo llega a suceder, así como también ir instalando que estos medios para expresar lo que se siente no son legítimos y hay otras maneras de manifestar lo que sentimos.

En ocasiones como forma de marcar su presencia y también como vía de integrarse a las nuevas actividades de la casa, el niño puede pedir o incluso los padres pueden ofrecerle que colabore en alguna tarea vinculada al bebé, por ejemplo ayudar en el baño, pedir que traiga un pañal, un chupete, un juguete, aunque la inclusión Implique que el tiempo necesario para esas tarea sea mayor a que si lo realizara solo el adulto. Permitirle al niño sentirse integrado, importante, necesario, útil, son registros que contribuyen muy favorablemente a la elaboración de ¡a situación que vive.

Los beneficios de tener hermanos superan ampliamente los períodos de crisis que puedan transitarse como consecuencia de los procesos de acomodación, permitiendo a todos los integrantes de la familia sumar momentos de compartir, disfrutar, sorprenderse con respuestas distintas de uno y otro expuestos a las mismas situaciones que indudablemente enriquecerán los recursos que se posean a la hora de insertarse en otros medios de socialización.

Escrito por | 5 de diciembre de 2010 con 0 comentarios.
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