Cuando sigue chupándose el dedo

Muchos pequeños utilizan el pulgar como un sustituto de su chupete, incluso, como explicamos en ocasiones anteriores, este es un hábito que realizan desde la panza de la mamá. Sin embargo uno suele preocuparse si con el paso del tiempo continúan haciéndolo.

¿Qué se hace con ellos? Transmitirles seguridad, rodearlos de calma y ternura y tener paciencia. ¿Que puede deformarse el paladar? Es raro que eso suceda porque los dientes definitivos aún no aparecen a esta edad.

Es a partir de los 6 años que hay que poner seria atención en el problema, aunque no necesariamente corresponde dictaminar que implica un trastorno psicológico. De todos modos, es aconsejable analizar la posibilidad de una sobreexigencia escolar o un trato familiar demasiado rígido.

¿Por qué manifiesta un niño  ese deseo inconsciente de volver a encontrar refugio en una actitud de bebé? ¿Será quizá que la actividad escolar supera sus posibilidades intelectuales? Dedicarle plena comprensión y limitar sus actividades a las que corresponden a su edad pueden ayudarlo a olvidarse del pulgar. Pero lo que sí puede existir es un problema físico: el de la dentadura. Teniendo en cuenta que se chupa el pulgar con toda la fuerza de sus 6 años, corre el riesgo de que se le deforme el maxilar y será impostergable entonces la consulta al dentista.

Algunos padres creen solucionar el problema poniéndole guantes al niño o impregnando el pulgar con una sustancia amarga. (Los hay que les atan las manos). Estos métodos son totalmente ineficaces y perturban la salud mental de los niños.

Escrito por | 5 de agosto de 2010 con 0 comentarios.
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