Detección de problemas óseos en el recién nacido

• La detección de una limitación en el movimiento de abducción (desplazamiento hacia el exterior) del muslo. Normalmente, esto se puede observar algún tiempo después del nacimiento; y esta alteración es debida al “acortamiento” de los músculos del muslo. Se tumba al niño sobre la espalda, se flexionan sus muslos sobre la pelvis y luego se hacen girar hacia afuera. En el caso de un niño normal, los muslos están en condiciones de realizar un arco de 90° en relación al plano sobre el que está tumbado. En caso contrario, se suele pensar en la existencia de una preluxación. Este examen debe repetirse en diversas ocasiones durante los meses posteriores al nacimiento. Tened presente que a veces esta prueba da un resultado positivo, debido a las modificaciones del tono muscular.

La simetría de los pliegues cutáneos. Esta prueba se realiza también durante las primeras semanas posteriores al nacimiento. Sobre el muslo de la pierna en la que aparece el defecto faltan (o están situados más arriba en relación con el muslo sano) los pliegues cutáneos. Sin embargo, este signo, al que antes se daba una gran importancia, está actualmente en entredicho, y muchos no lo aceptan como tal.

• Finalmente, el examen radiológico. Con mucha frecuencia, los resultados (diagnóstico) no son fiables debido a la osificación incompleta que presentan a esta edad las cabezas femorales.

Inmediatamente después del nacimiento, la maniobra de Ortolani puede ser el único modo de saber con seguridad si existe o no una preluxación de la cadera.  En cambio, otras malformaciones son mucho más evidentes. Así ocurre, por ejemplo, con:

• el pie deforme congénito. Se distingue entre una forma falsa y una verdadera. En el primer caso, la anómala posición de los pies se debe simplemente a una imperfección de las diversas estructuras músculo-tendinosas y puede ser corregida mediante simple fisioterapia. En cambio, el pie deforme congénito verdadero es más frecuentemente bilateral. En la mayoría de los casos, el pie está girado hacia adentro. Es menos habitual que esté desplazado hacia arriba o hacia afuera. En todos estos casos es necesario iniciar lo antes posible el tratamiento adecuado para la completa corrección del defecto.

Escrito por | 6 de septiembre de 2011 con 0 comentarios.
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