Dieta para niños enfermos

Postres caseros, papillas… las comidas que solemos ofrecerles siempre que están enfermos e inapetentes son justamente las que más necesitan, en especial cuando han tenido fiebre.

Los dos primeros días de fiebre no debemos obligarlos a comer si no quieren. Nos preocuparemos de que tomen líquidos en abundancia. Los jugos son muy refrescantes y proporcionan algunas vitaminas que ahora les hacen mucha falta. Los de naranja, pomelo, limón o kiwi aportan vitamina C; el de tomate, además de la C, contiene vitamina A. Otra alternativa a considerar es el jugo de remolacha, el más adecuado cuando tienen llagas en la boca y no toleran los ácidos de los anteriores.

Leche a temperatura ambiente.
Si además de fiebre presentan diarrea o vómitos, les daremos lo que se conoce como “electrolitos de la OMS” (en farmacias, se piden así) o limonada alcalina (1/2  litro de agua hervida fría o mineral con 1/4 1 de jugo de limón, 1 cucharada de azúcar y una punta de bicarbonato).

Entre el día dos y cuatro ya admiten algunas cucharadas, pero todavía no desean la comida habitual. Es el momento de prepararles:

Cremas, flanes, arroz con leche, yogures, papillas de cereales, purés de verdura o papa, zapallo y zanahoria enriquecidos con huevo pasado por agua, sopas… Todos estos platos les proporcionan calorías y proteínas.

Desayuno: jugo de naranja con azúcar o miel y leche con cereales.

Media mañana: un postrecito o un arroz con leche.

Almuerzo: sopa de sémola. Pollo a la plancha con una papa asada.

Merienda:papilla de frutas y pan de sandwich con queso.

Cena: sopa de cabello de ángel, puré amarillo y yogur.

Antes de dormir:leche.

Escrito por | 17 de junio de 2012 con 0 comentarios.
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