El bebé dormilón

Los bebés nacen sin ritmo de sueño. Durante las primeras semanas presentan períodos de sueños cortos y superficiales.

Su cabecita no siempre es redonda y pareja, ya que sufre modificaciones por el trabajo de parto. Con el correr de los días, se irá acomodando. En el centro de la cabeza está la mollera o fontanela que es el espacio que separa los huesos para permitirle crecer. Tiene un aspecto membranoso y al tocarla no se daña.

Por eso, mientras parece estar dormido, se mueve, hace ruidos y esboza sonrisas. Si lo tocamos o lo levantamos se despierta fácilmente. Sólo alrededor de los dos meses organizará su sueño, que se hará más largo y profundo. Este es el momento de enseñarle a diferenciar la noche del día.

Si se despierta por la noche hay que intentar contenerlo. Colocarle el chupete si se le ha salido y ayudarlo a reconciliar el sueño. Si el llanto es más intenso, puede ser que necesite alimento, entonces habrá que dárselo pero tratando de regresarlo rápidamente a la cuna para que sepa que la noche es para dormir.

Escrito por | 26 de abril de 2011 con 0 comentarios.
Etiquetas: , , ,
Lee más artículos sobre Bebés

Artículos relacionados

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta