El cuidado de la piel del recién nacido

No son necesarios los lavados constantes. Cada vez que se cambia al niño, es aconsejable higienizar la zona del pañal con soluciones aceitosas del tipo del linimento oieocalcáreo y, cada vez que no pueda evitarse el lavado, o después del baño, se deberá secar cuidadosamente (para lo que puede utilizarse con cuidado un secador de cabello), y se volverá a lubricar esa zona con el producto graso que se esté usando.

No es aconsejable la utilización de féculas o talco, que afectan la piel, además de que pueden ser aspiradas por el niño. La aparición de dermatitis del pañal durante el primer mes de vida, suele estar relacionada con infecciones causadas por hongos en la piel (candida albicans) y se presentan en general asociadas con lesiones bucales llamadas “muguet” o “algodoncillo”. En este caso, el pediatra aconsejará el tratamiento conveniente.

Respecto del uso de perfumes, recordemos que el recién nacido tiene muy desarrollado el sentido del olfato, que utiliza en su proceso de apego y reconocimiento de la madre, por lo que debe evitarse su uso, tanto en la madre como en el recién nacido, para no confundirlo. Podrán ser utilizados más adelante sobre la ropa, nunca sobre la piel del niño, para evitar la absorción del alcohol que contienen, por la piel del bebé.

Escrito por | 6 de agosto de 2011 con 0 comentarios.
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