El efecto de los nervios en el parto

Cuando el parto se vive como una situación muy amenazadora en la que se depositan entre otros miedos, el miedo al dolor, a la muerte, a la malformación, es bastante difícil relajarse.

Si se logra, en cambio, sentirse en calma, transformarlo, en algo menos atemorizador, si se consigue atravesar esa barrera mental y corporal, todo transcurre de un modo mucho más placentero y hasta gozoso.  Porque son los mismos nervios los que producen el dolor o el placer.

Un acto amoroso puede ser hermosísimo y placentero y, sin embargo, mecánicamente es lo mismo que una violación. Lo que hace maravilloso o terrible es lo que las personas depositan en esa situación. Del mismo modo que en un parto, si la expectativa es que lo que va a venir es hermoso, va a haber aceptación; si hay mucho temor o miedo frente a lo que viene, va a haber resistencias, retracción, cierre.

Escrito por | 24 de mayo de 2011 con 0 comentarios.
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