El gráfico de la temperatura basal

Después de la ovulación el folículo, una especie de cápsula que contenía al óvulo y que ahora está vacía, segrega progesterona, una hormona que actúa sobre el centro de calor del cerebro aumentando ligeramente la temperatura corporal. Si ésta se toma con precisión cada día del ciclo y se anota en un papel milimetrado, es posible identificar esas poco más de 48 horas en las que el óvulo está listo para ser fecundado.

No obstante, este sistema no resulta tan sencillo como pueda parecer. Para que la vigilancia de la temperatura basal sea eficaz y confiable, hay que tener en cuenta una serie de precauciones:

En primer lugar el seguimiento debe iniciarse ya el primer día del ciclo, esto es el día en que comienza la menstruación de verdad (no cuando se empieza a manchar un poco). Esta operación debe realizarse por la mañana y, en lo posible, siempre a la misma hora.

Debe tomarse la temperatura incluso antes de haber sacado los pies de la cama, ya que todo movimiento corporal aumenta la temperatura, varíando y falseando los resultados. Es importante entonces bajar el termómetro a la hora de acostarse y dejarlo al alcance de la mano. El lugar más indicado para poner el termómetro es el ano. En las axilas resulta poco exacta la medición. Después, es necesario anotar el valor cada día para ir confeccionando la cuna.

Escrito por | 27 de octubre de 2011 con 0 comentarios.
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