El gusto en el recién nacido

En lo referente a la sensibilidad del recién nacido a los diversos sabores sabemos mucho más que en cuanto a su sensibilidad a los olores, aislados del gusto. Basta con observar las reacciones de un niño de pocos días o de pocas semanas al mostrarle los primeros alimentos diferentes de la leche: supongamos, por ejemplo, que se le dan algunas gotas de limón a un lactante que hasta entonces haya tomado única y exclusivamente leche materna.

La mayoría de las veces, el niño hará muchas muecas y escupirá con enfado y disgusto aquella cosa acida, tan distinta de la otra (dulce y suave) a la que está habituado. Pero eso no ha de suceder siempre así: a algunos niños les agrada desde el principio el nuevo sabor, y otros lo aceptan con resignación, aunque no con demasiado entusiasmo.

Lo mismo puede ocurrir con las primeras papillas que tengan algo de sal, con el caldo de verduras, con la carne, el queso, los huevos, la fruta, etc. A ciertos niños parecen gustarles todas las comidas, casi sin distinción, mientras que otros son más selectivos; otros exigen exclusivamente un determinado tipo de alimento, en general la leche, y, en caso de no satisfacerles los otros, los vomitan. Pero las posibilidades son casi infinitas: hay niños que prefieren el zumo de tomate al zumo de naranja, el pescado hervido en vez de la carne de ternera, las zanahorias a las patatas y a las espinacas, el hígado hervido a la pechuga de pollo a la plancha, etc.

A menudo sucede, incluso en niños muy pequeños, que las preferencias alimentarias cambian brusca e imprevistamente, a veces de un día para otro.

En resumen, en el niño existe el sentido del gusto desde el nacimiento; esto está demostrado. Lo que nos resulta más difícil saber es cómo se desarrolla, y además si verdaderamente existe una evolución “natural”, o si esta evolución se debe a las costumbres familiares o sociales. De todos modos, es muy importante tener en cuenta el hecho de que este sentido funciona ya, aunque no está completamente desarrollado, incluso en los niños muy pequeños.

Escrito por | 20 de octubre de 2011 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta