El mejor masaje para el bebé

Dar un masaje a un bebé significa, ante todo, comunicarse con él, regalarle cariño a través de la piel. Pero aún hay más: es transmitirle confianza, tranquilizarlo, ayudarlo a descubrir que esas piernas y esos bracitos le pertenecen, y que puede, si se lo propone, moverlos a voluntad. Para sacarle el máximo provecho, no hace falta ser un experto, tan sólo tiempo y dedicación. Al principio quizá se tarde un poco más, si estamos inseguros, tememos hacerle daño, pero, a partir de la segunda semana de nacimiento y tras un breve entrenamiento, bastarán con unos 10 ó 15 minutos diarios.

Para que el pequeño no se enfríe, la habitación debe tener una temperatura agradable, entre los 25 y 28 grados. Aunque lo ideal es colocar al bebé entre nuestras piernas, para favorecer el contacto piel a piel, resulta más cómodo recostarlo en una superficie suave y confortable. Hay que tener a mano un buen aceite para bebés (conviene calentarlo previamente) y frotarse las manos antes de empezar para que se entibien.

Lo mejor es realizar el masaje después del baño, buscar un momento en  el que el pequeño no tenga sueño ni hambre y, condición inexcusable, estar atentos a lo que le agrada o claramente le disgusta.  Poco a poco percibiremos sus preferencias. Si llora o está indispuesto, o bien, somos nosotros quienes tenemos un mal día, hay que dejarlo para otra ocasión.

El masaje calma la necesidad de contacto físico del bebé, y también de los papás. Pero ésta no es, por supuesto, su única ventaja. Durante el primer año de vida, el pequeño aprende a sostener la cabecita, reptar, gatear y dar sus primeros pasos. Masajear su cuerpo en forma global, de la cabeza a los pies, contribuid a que todo ese proceso se desarrolle de manera armónica y, quizás, en menos tiempo.

Los niños inquietos se tranquilizan después de un suave masaje; a los excesivamente plácidos, en cambio, puede servirles de estímulo. Hay que tener en cuenta, su carácter, observar su reacción tras cada pase e insistir en aquellos ejercicios que les aporten mayores beneficios.

Escrito por | 11 de mayo de 2010 con 3 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Comentarios

  1. El Sentido del Tacto - Crece Bebe - 16 de mayo de 2010 | 19:32

    […] es la pancita…, dice la madre y extiende un poco de crema sobre la panza de su hijo. Con suaves movimientos circulares frota la piel hasta hacer desaparecer la blanca […]

  2. Ejercicios y masajes para el bebé - Crece Bebe - 23 de mayo de 2010 | 21:49

    […] ejercicio de abrir y cerrar los brazos sobre el tórax le permite adquirir conciencia de su identidad […]

  3. Niños con Hipermetropía - Crece Bebe - 4 de enero de 2011 | 19:03

    […] lejos como de cerca. El problema es que enfocan mal y se cansan. Los pequeños afectados suelen ser inquietos, tienen dificultades para concentrarse, se ponen a dibujar o a pintar y lo abandonan y retoman a […]

Deja una respuesta