El niño de 2 años

Los dos años de edad es probablemente la etapa más importante para el desarrollo social del niño. Durante el primer año de vida de un bebé, se supone que debemos establecer una base sólida de amor y confianza. En ese primer año el bebé adquiere la creencia básica de que el mundo es un lugar maravilloso lleno de amor y luz, o todo lo contrario. En el segundo año, les enseñamos a creer en sí mismos. A levantarse y caminar, a aprender a hablar, a aprender a manipular los juguetes.

Después del segundo cumpleaños, todo gira en torno al poder personal y los límites: ¿Cómo puedo conseguir lo que quiero de los demás? ¿Cómo no meterme en problemas? ¿Por qué existen todas estas reglas estúpidas? ¿Tengo derecho a decir “No” ya que me lo dices a mí todo el tiempo? ¿Cuáles son las consecuencias si yo cedo todo el tiempo? Y si no cedo, entonces, ¿qué? ¿Soy responsable de mi vida o lo eres tu?

El niño a los 2 años es una versión en miniatura de un adolescente. En definitiva es la misma dinámica que pasamos con nuestros hijos en la adolescencia, se repetirán las mismas preguntas aunque desde otra perspectiva. Si logras manejar bien la fase de los dos años de edad, creo que encontrarás que los problemas de la adolescencia no son tan difíciles.

La autoestima es un aspecto muy importante que muchos padres le restan importancia en la crianza de sus hijos. ¿Cómo se supone que alguien tenga alta su autoestima si han sido educados para nunca jamás estar en desacuerdo o cuestionar la autoridad? Si quieres que tu hijo te tenga respeto debes ganarlo. Los niños son muy observadores. ¿Tu practicass lo que predicas? ¿Le gritas y luego lo castigas cuando él te grita a ti? Los niños imitan tus comportamientos, ya que tu representas lo que es ser un adulto en la sociedad.

Dale a tu hijo el derecho a decir “No”. Dile que está bien decir “No, no quiero que el tío me levante y me haga cosquillas en este momento.” A continuación, explicale al adulto que respete las decisiones y el espacio de tu hijo y cuando el niño no esté escuchando intenta explicar al tio la importancia de este proceder.

La clave de esta en enseñar a tu hijo a que puede estar en desacuerdo contigo pero también enseñarle a escucharte. Tienes que escuchar sus razones y luego él/ella tiene que escuchar las tuyas. Enséñales técnicas de negociación. Enséñeles a decir “no” de manera que no sea ofensiva. Claro que es mucho más fácil simplemente negarles el derecho a discrepar, pero esto se volverá contra ti cuando sean adolescentes. Puede parecer una locura permitirle a tu hijo de dos años que cuestione tu autoridad y que discuta abiertamente sus puntos de vista, pero si te aseguras de que lo hagan en forma eduacada y respetuosa, fortalecerás la comunicación abierta y honesta contigo y podrán llegar a un entedimiento siempre. Además le estarás dando herramientas de por vida, para que aprendan a defender sus limites personales y a no permitir que otros se aprovechen.

Vía / Babies on line

Escrito por | 29 de mayo de 2010 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Educar sin retar - Crece Bebe - 11 de junio de 2010 | 9:02

    […] retos no deben ser el modo habitual de comunicación familiar. Alabar, sugerir, reconocer méritos, centrarse en lo positivo, expresar afecto, no sólo es más […]

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