El sueño del bebé en las noches de verano | Primera parte

Muchos padres tienden a abrigar demasiado a sus bebés, temiendo que puedan tomar frío pero al igual que sucede con los adultos, los niños sufren el calor y es por eso que hay que mantenerlos frescos durante las noches de verano.

Es importante saber que la parte del cerebro que regula el sueño funciona mejor a una temperatura de entre 19 y 21 grados, lo que permite un sueño más reparador y tranquilo. Cuando la temperatura está por encima o por debajo de estas temperaturas el sueño se interrumpe más.

Lo ideal para mejorar el sueño del bebé en verano es adaptar la habitación para tal fin, abriendo ventanas para que circule el aire o bien recurriendo al aire acondicinado programándolo a una temperatura media pues estos aires resecan las mucosas y pueden dificultar la respiración.

En el caso de utilizar ventiladores, es importante evitar las corrientes de aire ubicando la cuna en un rincón algo aislado y donde el aire no le pegue en forma directa. Si el ventilador es de techo, lo mejor es airear el cuarto a una velocidad fuerte para luego dejarlo al mínimo en el momento en el que el niño duerme.

Escrito por | 10 de agosto de 2014 con 0 comentarios.
Etiquetas: , ,
Lee más artículos sobre Bebés

Artículos relacionados

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta