El tiempo que se dedica a los hijos

En la mayoría de los países aún está muy arraigada la idea de que cuando llegan los niños, y mientras son pequeños, el hombre es quien debe trabajar y la mujer quien ha de ocuparse de que crezcan y se eduquen. Y por si esto fuera poco, todavía son muchas las personas que manifiestan que para los niños no es bueno separarse de su madre en los primeros años de vida.

Teniendo en cuenta la afirmación anterior, no parece raro que la mayoría de las madres trabajadoras declaren tener angustia y sentimientos de culpa por no poder atender mejor a los niños. Las madres se lamentan de que “no puede ocuparse de los hijos”, o de “tener que dejarlos con otra persona” o que sus hijos “han de quedarse con la madre o con otro familiar”. Pero nada se dice de cómo viven los padres esta circunstancia: ¿Les duele a ellos dejar en manos de una baby-sitter a su bebé? Sería interesante hacer esta encuesta.

No poder leer, carecer de tiempo para el ocio, prescindir del crecimiento personal son otras quejas que emiten con más frecuencia las madres que trabajan. Ellas tienen la sensación de entregar su vida a los demás, a su familia y a su empresa.

Sin embargo, es bastante frecuente que el marido de esa mujer que no tiene tiempo para dedicarse a sí misma, dedique algunas horas de la semana a jugar al paddle o al fútbol con sus amigos, o se pase el fin de semana alimentando su idilio con la computadora. Sin ponernos en antipáticos fiscales del hombre ni en comprensivos abogados defensores de la mujer, creemos que los dos deben reflexionar sobre el tema, y llagar a acuerdos que, lejos de enfrentarlos, los acerquen más. De ese modo, la “salud” de la pareja se fortalecerá, porque se anularán broncas, resentimiento y reproches de parte de ella, y odiosos sentimientos de culpa por parte de él.

Escrito por | 1 de marzo de 2011 con 0 comentarios.
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