Embarazo sin penetración

La respuesta sexual humana implica un exquisito repertorio de mecanismos que cada uno (hombre y mujer) desarrolla en forma diferente según el sexo y los condicionamientos psicosociales y culturales. En ella podemos distinguir varias fases: deseo, excitación, meseta, orgasmo, resolución.  Nos detendremos en la etapa de la meseta en el hombre, es allí donde aumenta la rigidez de la erección: la cabeza del pene se agranda ligeramente, los testículos aumentan de tamaño, se acercan más al cuerpo y puede aparecer fluido poseyaculatorio.

También aumentan el ritmo cardíaco y la presión sanguínea y la respiración puede hacerse más superficial y rápida. La característica fundamental de este momento es un grado de excitación sexual relativamente alto, sostenido durante un tiempo bastante corto. Cuando los testículos se han hinchado (entre un 25 y un 50 por ciento respecto de la situación de reposo) y se han elevado, puede tenerse la seguridad de que la  eyaculación está a punto de suceder, aunque no en esta fase sino en la siguiente.

Eyaculado ante-porta

Durante esta fase de meseta, algunos hombres emiten desde unas gotas a media cucharada de té de fluido preeyaculatorio. Esta secreción no es idéntica al semen, pero puede contener un pequeño número de espermatozoides vivos. El fluido preeyaculatorio puede producirse aunque no tenga lugar la eyaculación. Se cree que esta secreción procede de las glándulas de Cowper, dos estructuras del tamaño de un garbanzo, emplazadas justo debajo de la glándula prostática, que se vacían en el interior de la uretra (conducto que en los hombres transporta tanto la orina como el semen).

Por lo tanto, a pesar de no ser semen, este fluido transparente preeyaculatorio puede contener algunos espermatozoides, lo cual explica los embarazos que se producen aun cuando se eyacule fuera de la vagina (coito interrumpido) para controlar la natalidad. Se necesita gran habilidad y sincronía de movimientos para que la eyaculación y el retiro coincidan. Es un aspecto bastante conflictivo para muchos varones “zafarse” en el momento crucial. Además, como la mujer es más lenta para alcanzar el orgasmo, el retiro preeyaculatorio de su compañero no le ofrece tiempo suficiente para que ella lo logre.

¿Puede quedar embarazada una mujer cuya pareja eyacula sobre los genitales femeninos, pero no dentro de ella? Sí. Existen algunos casos de matrimonios “no consumados”, llamados también “en blanco”, en los que la mujer sigue siendo virgen. No hubo penetración pero sí fecundación por el preeyaculado o el eyaculado “ante-porta” (en las puertas de la vagina). Algo no tan fácil, aunque no por eso imposible. Un buen número de embarazos no buscados ocurren así, especialmente entre los adolescentes.

Escrito por | 6 de mayo de 2012 con 0 comentarios.
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