Estreñimiento durante el embarazo

Como los movimientos intestinales son más lentos en el embarazo, las deposiciones pueden ser menos frecuentes y más duras y secas. Si la mujer sufría estreñimiento antes de quedar embarazada, el problema puede agudizarse. El esfuerzo al defecar, junto con la presión creciente del bebé y la mayor irrigación sanguínea de toda la zona genital favorecen la formación de hemorroides (inflamación de las venitas que rodean el ano). Ambos trastornos pueden resultar enormemente molestos para la mamá y, sin embargo, no afectan al futuro bebé.

Preferiblemente, el problema debe combatirse haciendo más ejercicio y tomando más agua y más cantidad de alimentos ricos en fibra (frutas y verduras hervidas, productos integrales, cereales…). En determinadas ocasiones, es preciso ingerir un suplemento de fibra (salvado puro, en escamas o comprimidos) y, si el estreñimiento es agudo, aplicar una enema.

Los laxantes deben evitarse; en todo caso, pueden utilizarse los que son naturales (de venta en comercios), pero siempre con autorización del médico. Los obstetras prefieren los comprimidos de sales biliares. En cuanto a las hemorroides, se tratan con baños de asiento de agua fría y pomadas específicas.

Escrito por | 17 de agosto de 2010 con 0 comentarios.
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