Frituras y jalea real en la alimentación infantil

En los últimos años, las grasas, y con ellas los fritos, han sufrido un tremendo desprestigio al ser relacionadas equivocadamente con el colesterol. Un error que es importante subsanar, ya que los aceites que se utilizan en la cocina generalmente carecen de esta sustancia. Es cierto que no conviene abusar de los fritos, pero tampoco deben quedar proscriptos en la alimentación infantil.

Estos platos, al contener aceites vegetales, aportan dos ácidos grasos esenciales, el linoleico y el linolénico que son indispensables porque el organismo es incapaz de fabricarlos, y favorecen especialmente al sistema nervioso. Claro, que sin abusar.

La jalea real

A la jalea real se le atribuyen grandes virtudes que no están relacionadas con los principios inmediatos que contiene. Cien gramos de jalea real tienen 30,7 g de glúcidos, 39,3 g de proteínas, 27 g de grasas y 500 calorías. La misma cantidad de miel aporta 75 g de glúcidos, 0,3 g de proteínas, 0,2 g de grasa y 300 calorías. Si se tiene en cuenta que a diario no se toma más que 1/2 frasquito de jalea real, la cantidad de proteína que proporciona es 0,39 g. Prácticamente nada. Por lo tanto, no se justifica dar este alimento a los niños.

No hay porqué preocuparse si un niño está muy delgado, siempre que haya sido evaluado por el pediatra y se encuentre dentro del peso mínimo para su altura y actividad. Si piensas que tu hijo no come lo suficiente, consulta con tu médico: será de gran ayuda llevarle anotado un recordatorio alimentario de una semana, indicando las cantidades que ingiere. Él comprobará si al niño incorpora en su dieta las proteínas, grasas e hidratos de carbono que necesita. Si existe un déficit calórico o una carencia de un principio vitamínico, te indicará cómo corregirlos.

Escrito por | 25 de julio de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta