Habitaciones infantiles muy grandes o pequeñas

Cuando es muy grande

En el caso de una habitación demasiado espaciosa, convendrá adoptar los criterios ya indicados de subdividirla en varias zonas o diferentes centros de interés, que se segregarán de las dimensiones generales de la habitación. Se podrán caracterizar las zonas subdividiendo el espacio en diferentes partes organizadas y armonizadas según las “dimensiones” físicas y psicológicas del niño.

La disponibilidad de espacio permitirá luego combinar las zonas en cuestión, por lo que los materiales y los colores que se empleen deberán favorecer su correlación orgánica constituyendo una continuidad que reunifique los diversos espacios, que tienden a ser complementarios.

Cuando es pequeña

En una habitación pequeña, se intentará poner de relieve la mayor longitud o la mayor anchura -eventualmente, también, la mayor altura- al disponer el mobiliario. Por ejemplo, una pared demasiado larga se dividirá con algunas zonas de interés secundario en la prolongación de la propia pared. En una habitación donde prevalezca el ancho, se podrán crear zonas centrales organizando debidamente el mobiliario.

En el caso de una habitación de techos muy altos, podremos abuhardillados, reservando la parte más baja para los juegos y las actividades del niño.

Recordamos también que, en el caso de habitaciones pequeñas, existe la posibilidad de “alargarlas” y “estrecharlas” en el sentido de la altura, al menos visualmente, recurriendo al uso de colores diferentes en las paredes. Los mejores resultados se obtienen poniendo cerca colores contrastantes.

Escrito por | 25 de diciembre de 2011 con 0 comentarios.
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