Hipertensión en el embarazo

Tener la presión sanguínea alta es peligroso para la madre y para el bebé, ya que supone que la correcta irrigación de la placenta se ve amenazada. Con un adecuado control ginecológico, los riesgos disminuyen notablemente.

La hipertensión puede ser crónica o bien presentarse repentinamente en algún momento de la gestación. En la actualidad, todos los obstetras controlan en forma regular la presión arterial de sus pacientes, con el fin de detectar pronto cualquier alteración y prevenir complicaciones tales como la preeclampsia, un cuadro grave que puede requerir hospitalización.

El caso contrario, hipotensión, no es peligroso en absoluto. Mientras que la hipertensión no suele dar síntomas, la bajada de presión arterial produce sensación de apatía y cansancio.

Las mujeres hipertensas deberían consultar con el especialista antes de quedar embarazadas, por si fuera conveniente alterar el tratamiento: a veces es necesario cambiar de medicación, se receta un fármaco más adecuado para tomar hasta que nazca el bebé; otras, basta con corregir la dosis habitual.

Si la hipertensión aparece en el embarazo y es leve, suele ser suficiente con hacer reposo en cama (la mujer debe acostarse de lado, y nunca boca arriba). Si es preciso, se le recetará un medicamento antihipertensivo que no dañe al bebé. El embarazo puede seguir con normalidad; la cesárea sólo se recomienda cuando la patología es severa y no ha podido controlarse.

En caso de preeclampsia, además del reposo, puede ser necesario administrar hipotensores (medicamentos que reducen la presión) e incluso anticonvulsivos. En las hipertensas severas puede retrasarse el crecimiento fetal. A veces, se indica la interrupción precoz del embarazo en el tercer trimestre.

En cuanto a la hipotensión, casi nunca requiere tratamiento farmacológico. Hay medidas muy simples que sirven para estimular la presión sanguínea (poner los pies en alto, hacer ejercicio, usar medias de compresión para activar la circulación), que muchas veces son efectivas.

Escrito por | 6 de julio de 2010 con 3 comentarios.
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