Interpretación de la temperatura basal

Ya concluido el período de estudio, en la curva se puede obtener una inflexión: se trata de la fecha de la ovulación,  que se produce hacia la mitad del ciclo. A esta caída le sigue un aumento de la temperatura no superior a dos décimas, ocasionado por el inicio de la producción de progesterona. Este incremento se mantiene durante casi toda la segunda mitad del ciclo. Los otros dos primeros días de ascenso térmico son los fértiles.

Aparte de la temperatura, también resulta muy útil apuntar las incidencias que podrían repercutir y falsear los datos anotados, como por ejemplo un resfrío con algo de fiebre, un viaje inesperado o una noche de insomnio. También conviene marcar los días en los que se produjeron relaciones sexuales. Podas estas aclaraciones permitirán interpretar la curva con mayor exactitud.

La vigilancia de la temperatura basal es un proceso lento y laborioso. Solamente después de observarla durante, aproximadamente, dos o tres meses, se puede llegar a predecir con bastante exactitud cuándo se van a producir los días fértiles en los siguientes ciclos.

Este método tiene un inconveniente, y es que pocas mujeres consiguen mantenerse relajadas y no caer en la tentación de vivir excesivamente pendientes de la curva y de anotar cada eventualidad de su vida íntima. Los especialistas en problemas de fertilidad aconsejan en estos casos evitar que el intento de lograr la concepción llegue a perturbar la normal convivencia y vida sexual.

Escrito por | 28 de octubre de 2011 con 0 comentarios.
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