La alimentación del bebé: de la leche materna a la fórmula

Si bien no hay mejor alimento que la leche materna, muchas madres de hoy día deben regresar a sus trabajos y reemplazar el amamantamiento por la leche de fórmula.

En estos casos, primero se recomienda extraerse la leche materna mediante un extractor para luego pasar a una segunda instancia: la leche de fórmula. Este proceso comienza con una primera adaptación del bebé al biberón, un reacomodamiento que, dependiendo del temperamento del niño, puede demorar algunas semanas. La adaptación es difícil en algunos casos y la paciencia es el mejor antídoto para que el bebé acepte el biberón con el paso de los días.

Cuando ya el niño se ha acostumbrado a esta nueva forma de alimentación se recomienda comenzar con la segunda parte del proceso: sustituir la leche materna (en el caso de elegir esta opción) por la leche de fórmula. El mercado ofrece una variedad de marcas disponibles para la primera etapa del bebé. Lo mejor es elegir aquélla que contenga la mayor cantidad de nutrientes.

Antes de utilizar el biberón, es importante esterilizarlos en agua hirviendo durante cinco minutos o bien hacerlo utilizando un esterilizador de biberones. En este último caso son dos minutos en el microondas y los biberones, extractores y tetinas estarán completamente esterilizados.

A la hora de calentar la leche, lo mejor es colocarla dentro del biberón para luego calentarla dentro de un recipiente, bajo el chorro de agua caliente del grifo. Se aconseja evitar el microondas pues entonces se pierden los nutrientes de la leche tanto materna como de fórmula.

Escrito por | 2 de junio de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta