La elegancia de la mujer embarazada

Cuando una mujer advierte que espera un hijo, aunque al principio no observe grandes cambios en su cuerpo, se da cuenta, poco a poco, de que los vestidos no le sientan bien, de que todas las faldas le están estrechas, de que el sujetador no le sirve, y de que no se puede poner el portaligas ni el corsé. Entonces se pregunta, desesperada, qué le sentará bien, cómo podrá mantenerse elegante con el cuerpo deformado y cómo «vestirá» la forma cada vez más redondeada de su busto.

Nueve meses es mucho tiempo, y, aunque esperéis un hijo, debéis participar en la vida exactamente como antes; no debéis, pues, abandonaros durante este período de vuestra existencia. No debéis recluiros ni renunciar a las diversiones. Si, cuando no esperaba un hijo, una mujer vestía de un modo deportivo y desenvuelto, sin prestar demasiada atención a la elegancia, ahora, en la espera, deberá mostrarse elegante y cuidadosa en su arreglo. ¿Por qué deberá ser elegante?  Porque ahora es el centro de la atención general porque no debe descuidarse y estar siempre bella y ordenada la hará sentirse mejor.

Además de cuidarse el rostro y el cuerpo, la mujer que espera un hijo debe hacerse un guardarropa de acuerdo con su estado. Esto no significa que gaste un dineral, pues muchos vestidos podrá adaptarlos y utilizarlos después del parto, sin olvidar que durante el primer período del embarazo todavía se puede llevar la indumentaria normal.

Escrito por | 15 de julio de 2011 con 0 comentarios.
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