La hidrocefalia

Un crecimiento excesivo de la cabecita del bebé suele ser el primer signo con el que se manifiesta esta alteración. ¿Qué es la hidrocefalia?

Si se detecta a tiempo el problema y se inicia el tratamiento cuanto antes, el pronóstico puede ser favorable. El trastorno se origina cuando el líquido cefalorraquídeo, que baña el cerebro y lo protege de los golpes, se acumula de forma excesiva en los ventrículos (cavidades) cerebrales. Al no estar aún cerrados los huesos del cráneo, la presión que ejerce el fluido sobre ellos hace que se separen más de lo normal y la cabeza se vaya agrandando.

La mayoría de las veces se debe a una dificultad en la reabsorción del líquido cefalorraquídeo por parte de la membrana que recubre el cerebro. También puede ser fruto de una obstrucción de uno de los canales por los que circula dicho líquido. Otras veces, la hidrocefalia es la fase siguiente a la corrección quirúrgica de la espina bífida (una malformación de la columna vertebral).

Síntomas. Lo más frecuente es que las dilataciones de los ventrículos cerebrales den lugar a un agrandamiento moderado de la cabeza (hidrocefalia compensada). En casos extremos y muy infrecuentes aparecen también otros síntomas. Así, la piel de la cabeza está cada vez más fina y brillante, y los ojos adquieren una apariencia especial, denominada en sol poniente: el iris (parte de color) se sitúa en el área inferior, viéndose por encima una parte de la esclerótica (zona blanca del ojo). El llanto puede ser muy agudo y el bebé puede presentar irritabilidad, falta de apetito y vómitos.

Tratamiento. En determinadas ocasiones, es preciso operar. La intervención consiste en la inserción de un tubo con una válvula reguladora que deriva el excedente de líquido a otra parte del organismo (cavidad abdominal, principales vasos sanguíneos…), donde es absorbido.

Como consecuencia de eso, la presión sobre el cerebro disminuye y la cabeza deja de crecer, recuperando gradualmente su tamaño normal. Posteriormente, es necesario hacer revisiones frecuentes para asegurarse de que todo va bien. Si se inicia el tratamiento lo suficientemente pronto, antes de que el cerebro resulte dañado, las previsiones de curación son buenas.

Escrito por | 2 de agosto de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta