La iluminación en el cuarto del bebé

La luz es quizás el elemento más importante a tener en cuenta en el momento de armar el cuarto para nuestros niños. Por eso conviene pensar muy bien cómo disponer de la iluminación, natural y de la otra cuando se trata de distribuir espacios y muebles.

  • El área de juegos y la mesa de trabajo deben recibir luz natural el mayor tiempo posible pues es la luz  natural la que brinda energía y vitalidad.
  • Las ventanas deben protegerse con elementos que tamicen la luz para regular el exceso de iluminación solar a ciertas horas, especialmente si la orientación de la misma da al oeste.
  • Los interruptores de luz regulables son muy prácticos desde el momento en que el niño pasa a dormir en su habitación. En el caso que el niño prefiera dormir con una luz conviene poner lámparas de bajo consumo (8 a 10 watios) que no se calientan tanto como las normales.

  • Las lámparas ubicadas en la mesa de trabajo debe tener el foco por debajo de los ojos del niño para evitar que la luz lo encandile.

  • Siempre debe cuidar de que no queden al aire enchufes porque el niño puede introducir sus dedos con el consiguiente riesgo. Use tapas protectoras.
  • Tenga en cuenta los colores que tiene la habitación para disponer de la luz. Si la habitación tiene muy buena iluminación, evite los techos blancos que aumentan y proyectan la intensidad de la iluminación general.

Escrito por | 12 de mayo de 2011 con 0 comentarios.
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