La madre real, lejos de la madre imaginaria

No hay porque sentirse mal: la maternidad no es perfecta ni soñada. Tampoco está libre de obstáculos. Por el contrario, basta saber que la mayor parte de las madres primerizas se siente agobiada por la maternidad recientemente adquirida para sentirnos aliviadas.

Lejos del ideal romántico, ser madre no es tarea sencilla. Por el contrario, requiere de mucha paciencia, gran resignación y un largo aprendizaje que se construye con el correr de los días. Lamentablemente, pocas mujeres hablan de los sinsabores de la maternidad y así es como estas sensaciones quedan escondidas bajo el tapete por temor a la condena social.

Lo cierto es que el mito de la madre soñada no es más que eso, una construcción ideal que lejos está de la madre de carne y hueso que pelea por reubicarse en un universo nuevo, muy lejos del que conoció hasta el momento. No hay recetas para ser madre, quizá lo mejor sea aprender a ser la madre que una puede ser, con sus libertades y sus limitaciones. Con sus anhelos a cuestas y sus trabajos, con sus pasiones y sus cursos de yoga, pintura o idioma. Porque lo cierto es que cada vez hay menos madres-ama de casa y más mujeres profesionales que eligen la maternidad como parte de sus vidas aunque no como un único espacio que desean habitar.

Cada mujer debe elegir la maternidad que mejor le sienta, aquélla que la hace feliz y plena más allá de los preconceptos y las costumbres sociales pues sólo así podrá transmitirle a ese hijo el amor por la vida, la pasión de cada jornada y el deseo de compartir intensamente esa relación única y particular que se construye día a día.

Escrito por | 12 de junio de 2010 con 1 comentario.
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Comentarios

  1. Maternidad y trabajo - Crece Bebe - 16 de junio de 2010 | 8:02

    […] con otra gente, tenemos que hacerlo sin culpas. Ese deseo es legítimo porque a pesar de habernos convertido en madres no hemos perdido nuestra individualidad. Si sentimos que la angustia nos ahoga, nuestro derecho a […]

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