La panza durante el segundo bimestre de embarazo

Si lo intentas y la sacas bien afuera, todo el mundo sabrá de tu nueva condición. En tu cuerpo, las hormonas placentarias han tomado el control. En este tiempo, idealmente deberías aumentar 1,5 kg de peso. Durante el cuarto mes, el bebé llegará a pesar aproximadamente 200 gramos.

El volumen sanguíneo que circula por tus venas y arterias aumenta rápidamente, a fin de satisfacer las demandas del embarazo. Al final del cuarto mes, el sistema transportará medio litro más que el volumen habitual de cuatro litros. Al final del embarazo, la volemia (cantidad total de sangre circulante) puede llegar a superar los 5,5 litros.

Esa sangre es vital para el bebé: por medio de ella recibe todos los alimentos necesarios, junto al oxígeno. Y, a través de ella, se deshace de todos sus desechos. Para poder atender todos esos requerimientos, el corazón debe aumentar un poco su ritmo, superando los 80 latidos por minuto en reposo. También su tamaño se hipertrofia ligeramente.

Con el fin de contrarrestar la mayor intensidad del bombeo de la sangre a las arterias por parte del corazón, la progesterona relaja las paredes arteriales, a fin de que la presión sanguínea se mantenga en niveles normales. De hecho, lo que ocurre es justamente lo inverso a lo esperado, tal es el grado de relajación que otorga esta hormona al sistema circulatorio: en el embarazo normal la presión arterial es inferior, por lo general, al que acostumbra a tener la mujer. Cifras de 100 mm de Hg de máxima y de 60 de mínima (10 y 6 en la jerga popular) son habituales (en contraste con las “normales” de 120/80 mm de Hg).

Escrito por | 2 de febrero de 2012 con 0 comentarios.
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