La preparación para los padres primerizos

Es fundamental que la pareja pueda disfrutar de esta experiencia, porque marca una primera forma de relacionarse con ese hijo que está por nacer. En este sentido, es conveniente resolver las dudas que surjan, personalmente con los técnicos pertinentes (obstetras, psicólogos, neonatólogos), sin dejar que las anécdotas de otras personas influyan para temer siempre lo peor.

También hay que tener presente que los preparativos materiales, son algo auxiliar y nunca deben convertirse en una prioridad. Sin querer, muchas veces se tiende a depositar altas expectativas en un sinnúmero de artículos que se vuelven imprescindibles, generándose la idea de que no tener ciertos elementos en suficiente cantidad o en determinado momento puede ser el preludio de una catástrofe.

Las cremas, discos de estímulo prenatal, de relajación, las batitas, zapatillas, sonajeros, peluches son importantes para el cuidado y estímulo del recién nacido, pero no son lo más importante. Cuando ese bebé venga al mundo, el cariño, la tranquilidad, el afecto de los padres, es lo mejor que ellos pueden ofrecerle.

Para que este afecto sea de la mejor calidad es importante acompañar el desarrollo del embarazo en pareja, con alegría y tratando que las lógicas preocupaciones por el futuro no adquieran una forma obsesiva. Siempre hay que tener presente que el embarazo no es una carrera contra el tiempo para llenarse de objetos en pos de una tranquilidad aparente y efímera.

Por supuesto que tanto las ropitas como los juguetes son parte de la preparación y ayudan a la pareja a ir relacionándose con el hijo que crece en el vientre.  Pero lo importante es que la preparación de todos aquellos convenientes artículos no se convierta en un objetivo en sí mismo, sino que responda a una previsión ordenada.

Armar el cuarto de a poco, con la participación de la pareja y otros hermanitos si los hay, puede ser algo estimulante y saludable. Por otra otra parte, mil pañales prontos en el ropero con un embarazo en el primer trimestre es definitivamente un acto exagerado.

Es lógico y normal tener cierto miedo, cierta inseguridad, con respecto al futuro y a cómo tratar a ese bebé por nacer.

Acomodarse a la nueva realidad, a un hijo, es una aventura que no está exenta de sustos. Pero al mismo tiempo es una aventura que puede disfrutarse a plenitud, dando prioridad al contacto con el bebé desde antes del nacimiento y redescubriendo el valor de la pareja, preparándose con previsión e inteligencia para disfrutar ampliamente de la experiencia de ser padres, de ser familia.

Escrito por | 6 de septiembre de 2010 con 2 comentarios.
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Comentarios

  1. Alimentos perjudiciales durante el embarazo - Crece Bebe - 22 de septiembre de 2010 | 20:50

    […] llegue el momento de sacar a su recién nacido fuera de la casa por primera vez no debería experimentar temores ni dudas. Para evitarle malos […]

  2. Aprovechar al máximo la visita al pediatra - Crece Bebe - 29 de octubre de 2010 | 21:16

    […] dudas, aclara una o dos y se olvida del resto; por eso siempre les digo a las mamas, sobre todo a las primerizas, que anoten las dudas que tengan, que se hagan un cuestionario, un esquemita de los interrogantes […]

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