La ropa en los primeros años

El placer de vestirse él solo. Si en los dos primeros años de vida el niño aprendió el arte del movimiento y la capacidad de comer solo, en el período que va de los 2 a los 3 años surge de manera preponderante la curiosidad por su propio cuerpo y, en consecuencia, el interés por el vestuario. Ya había empezado a colaborar en el “rito” de vestirse alargando un brazo para que le pusieran el jersei o sacando un pie para ponerse el zapato.

Ahora quiere quitarse solo los zapatos y los calcetines, el gorro, la chaqueta; más adelante le tocará el turno a los pantalones y a la ropa interior. Vestirse, naturalmente, requiere una serie de acciones más bien complejas que el niño no logrará dominar antes de los cuatro años.

Si queremos que aprenda a arreglárselas por sí mismo en el más breve tiempo posible, sólo nos queda secundarlo en sus intenciones con un vestuario que sea al mismo tiempo cómodo y racional, o sea fácil de ponérselo y quitárselo.

Descarte los monos tan útiles hasta hace pocos meses (¿cómo haría para quitárselos solo?) o simplemente ¿no nos cansaríamos nosotros de desvestirlo a cada pipí?; pongámosle pantaloncitos o faldas de punto, o de tela suave con goma en la cintura. Han de permitirle correr, saltar, doblarse como siempre, pero además deben ponerse y quitarse con facilidad.

Escrito por | 10 de junio de 2011 con 0 comentarios.
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