Las palabras del bebé

Al comienzo, mamá y papá ayudan a su bebé a afrontar lo real. Ellos son los filtros, los intermediarios entre la realidad y su bebé. Y en cualquier caso, y por más chiquito que sea, las palabras no sobran nunca, y si van acompañadas de acción, mejor. La intervención del adulto no sólo significa eliminar la causa de desagrado: darle el alimento que espera, cambiarle el pañal que le molesta, encender la luz, acariciarlo. También consiste en hablarle con dulzura; valerse del encantamiento de las palabras como un medio eficaz de apaciguarlo y hacerle más agradable el mundo.

El bebé es sensible a la palabra humana, viviente, pronunciada por quien lo ama y se ocupa de él, y acompañada por gestos, signos, vida. Ningún cuidado le debe llegar mudo. El bebé que bebe la leche, siente a su alrededor el cariño y la ternura de su madre, y si al mismo tiempo la oye murmurar algo, al quedarse solo y mediante lo que ha oído, revivirá esa experiencia gratificante.

La primera palabra que se le dirige a un niño es su nombre. El nombre se va internalizando y pasa a ser parte de él mismo. Al oírlo, responde enseguida, gira su cabecita, mira a la persona que lo ha pronunciado. Y sobre todo se alegra, porque generalmente va acompañado de una actitud cariñosa.

Hablarle al bebé es también hablar por él, en su nombre, en su lugar. Decir con nuestras palabras lo que el chiquito expresa con su cuerpo y paulatinamente con signos; y además hay que hablar a su alrededor. Ese baño de palabras es beneficioso para su desarrollo. Nada es más nocivo para el niño que el silencio y la falta de comunicación entre los adultos más cercanos.

Es importante ponerles nombres a las cosas, a las personas, a los sentimientos; a lo más inmediato y a lo más querido por él (sus juguetes, su familia, su cama, su alimento). Pero se le debe hablar con las palabras del adulto, no a media lengua. Con términos sencillos, pero claros.

Escrito por | 13 de enero de 2010 con 0 comentarios.
Lee más artículos sobre Sin categoría

Random Posts

Aún no hay comentarios. Sé el primero.

Deja una respuesta